De: Arturo Águila.
Intensidad máxima en la batalla por el título, fue lo que pasó el día de ayer, con un regreso espectacular por parte de los Knicks de Nueva York. Pero empezaremos primero con los inicios del juego, porque prácticamente los Spurs de San Antonio se hicieron del encuentro ya que todos estaban muy conectados con el aro y algunas decisiones de los árbitros, hicieron que los neoyorquinos se fueran para el suelo y no pudieran reaccionar.
El cuarto partido de las Finales de la NBA 2026 se convirtió en un espectáculo digno de la historia de la liga. Con la serie en un punto crítico, ambos equipos saltaron a la duela conscientes de que este encuentro podía marcar el rumbo definitivo hacia el campeonato, ya que con una victoria los Knicks pondrían la serie a su favor por 3-1 o bien los Spurs con la victoria empatarían la serie. La tensión, la estrategia y el talento se combinaron para ofrecer un duelo que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos desde el primer minuto hasta el último.
El inicio fue un dominio total por parte de los de San Antonio toda vez que el primer cuarto se lo llevaron por 41-22, con un Wembanyama inspirado y apoyado por su equipo en todo momento como Fox, el chamaco Harper y Castle anotaban todo y la banca aportando muchos puntos. El equipo local buscó imponer su ritmo con transiciones rápidas y efectividad desde el perímetro, pero no daba resultados con un Brunson errático, Towns fallando y los demás integrantes del equipo sin poder ayudar, con decisiones arbitrales muy dudosas en contra de los Knicks, pero los visitantes respondieron con juego físico en la pintura y una defensa férrea que complicó cada intento de penetración.
En el segundo cuarto las cosas fueron de forma similar al primero, dominio total por parte de San Antonio, que prácticamente estaban obligados a ganar para aspirar a empatar la serie, terminando el cuarto con puntaje a su favor de 35-27, terminando la primera mitad con marcador de 76-49 y ventaja de 27 puntos a favor de San Antonio.
En el tercer cuarto cuando todo parecía imposible para los Knicks y ya sin las decisiones arbitrales a favor de San Antonio, los de Nueva York empezaron a taladrar a la defensiva de San Antonio que se había comportado como equipo favorito al título, una racha ofensiva de Nueva York acortó distancia en el marcador, impulsada por triples y una defensa que obligó a pérdidas de balón. Con Brunson, Towns y OG Anunoby inspirados, terminando el cuarto a favor de los Knicks por 26-14, y quedando el marcador 90-75 a favor de los Spurs.
Sin embargo, cuando pensábamos que sería difícil la remontada para los Knicks, vino el milagro, regresando de un déficit de 29 puntos el más largo en la historia de las finales de la NBA, el último cuarto fue un pulso de nervios, la afición rugía en cada jugada y prácticamente todo el 4o cuarto se mantuvieron parados, hasta los aficionados que se encontraban al nivel de la duela parecía en momentos que invadían el juego, pero no, solo era la emoción del partido y la vibra que generaba, consciente de que el desenlace podía definir la serie, los minutos finales ofrecieron un intercambio de canastas que desató la emoción en el público y la tensión en los banquillos. Con segundos en el reloj, una jugada defensiva monumental por parte de San Antonio recuperada por Fox, le ganó la ansiedad y tratando de hacer la canasta llegó el héroe del partido Anunoby y bloqueó la canasta recuperando la pelota con casi 19 segundos para que terminara el partido, ofensiva que aprovechó para anotar de dos puntos y ponerse arriba los Knicks por un punto, vino el ataque de los Spurs anotando de 2 puntos, poniendo el marcador 106- 105, el entrenador de los Knicks pidió tiempo fuera para pensar muy bien la última jugada para los de Nueva York y fue cuando Brunson tomó el balón y realizó un tiro decisivo de tres puntos, el cual rebotó en el aro y saltando entre todos los defensivos aparece Anunoby y empuja el balón para dentro de la canasta, anotando dos puntos y dando la ventaja a los Knicks por 107-106 con 1.2 segundos por jugar, y lo demás fue historia ya que los Spurs no pudieron anotar.
El resultado del Juego 4 no solo impacta en el marcador global, sino también en la confianza y el ánimo de los equipos. El ganador se lleva un impulso emocional invaluable, mientras que el derrotado deberá ajustar rápidamente para mantenerse en la pelea. Las Finales de la NBA 2026 han demostrado que la gloria no se regala, se conquista con esfuerzo, estrategia y sangre fría en los momentos más críticos.
Con la serie 3-1 a favor de los Knicks, el Juego 5 promete ser otro capítulo de intensidad y drama en la casa de los San Antonio Spurs. La batalla por el campeonato sigue viva, y cada minuto en la duela será decisivo para definir quién levantará el trofeo Larry O’Brien.