Irina Díaz
Araceli Vázquez Salas y Mónica Luna Falcón dejaron la comunidad indígena de Xaltepec durante la segunda semana de junio. Salieron con la esperanza de darles un futuro distinto a sus familias, sumidas en la pobreza que predomina en la Sierra Norte de Puebla. No lo lograron.

Ambas murieron por deshidratación en el desierto de Arizona mientras intentaban cruzar la frontera hacia Estados Unidos. Sus cuerpos fueron localizados el 12 de junio en la zona fronteriza, junto a otras cuatro personas que siguen sin ser identificadas.
Tras pagar al “coyote”, sus familias se quedaron sin recursos. En redes sociales pidieron apoyo para traerlas de vuelta, pues la repatriación cuesta más de 250 mil pesos por persona, una cantidad inaccesible para ellos.

Gobierno pagará el traslado de ambos cuerpos:
El secretario de Gobernación, Samuel Aguilar Pala, anunció que el gobierno estatal cubrirá todos los gastos y trámites para repatriarlas. Por instrucción del gobernador Alejandro Armenta, dijo, se mantiene comunicación directa con los deudos para agilizar el proceso y evitar intermediarios.
“Esperemos que no vuelva a ocurrir un caso de esta naturaleza, pero queremos contar con mayor celeridad en el traslado de los cuerpos de nuestros paisanos”, afirmó Aguilar Pala.
El funcionario añadió que la administración estatal formaliza un convenio con consulados mexicanos en EU para reducir tiempos de gestión en repatriaciones. Además, exhortó a los poblanos a no arriesgar su vida en cruces irregulares ni pagar a traficantes de personas, quienes frecuentemente abandonan a los migrantes en condiciones extremas.
El Instituto Poblano de Asistencia al Migrante confirmó que dará acompañamiento y asumirá los costos. Arturo Cruz García, director de Protección y Apoyo a Migrantes, se reunió con los familiares y garantizó que los restos serán trasladados a Xaltepec en cuanto Estados Unidos autorice el vuelo desde Tucson.