De: Arturo Águila
Vancouver, Canadá, 19 de junio.- El estadio Vancouver rugió como nunca. Lleno total, mosaico rojo y blanco, y una afición que convirtió el estadio en carnaval. Banderas, tambores y cánticos de “O Canada” retumbaron los 90 minutos. Qatar fue minoría absoluta. Fue noche de gala para los locales y pesadilla para los cataríes.
Canadá salió con hambre de local y Qatar se encerró, nervioso, tratando de sobrevivir. La diferencia se notó desde el arranque. Al 16’, Cyle Larin cazó un rebote dentro del área y definió con frialdad para el 1-0. El portero de Qatar, superado, apenas atinó a mirar.
El dominio era total. Al 28’, Jonathan David controló de bolea y clavó el 2-0 con una volea técnica que desató la locura en Vancouver. El guardameta catarí, una vez más, poco pudo hacer. Canadá jugaba al ritmo que quería.
El partido se rompió al 34’. Homam Ahmed vio la roja directa por falta como último hombre. Qatar se quedaba con 10 antes del descanso y el panorama se oscurecía.
El monólogo canadiense continuó en el complemento. Al 48’, David apareció otra vez: remató un rebote del arquero y firmó el 3-0. Hat trick en puerta para el delantero del Lille.

La tragedia llegó al 49’. Ismael Kone sufrió una brutal entrada que le provocó fractura doble de tibia y peroné. El mediocampista abandonó el campo entre lágrimas, perdiéndose el resto del Mundial 2026. La jugada costó la segunda expulsión de Qatar: Assim Madibo también se fue expulsado. Los asiáticos terminaron con 9 hombres.
Con superioridad numérica y futbolística, Canadá no bajó el pie del acelerador. Al 63’, Nathan Saliba marcó el 4-0 con un disparo cruzado. El estadio era una fiesta. Al 75’, Manai, en su intento por cortar un centro, marcó autogol para el 5-0.
Y todavía hubo tiempo para más. Al 92’, Jonathan David selló su triplete con el 6-0 definitivo. Hat trick, goleada histórica y tres puntos vitales para la hoja de Canadá.
Con este resultado, los de la hoja de maple suman 4 puntos en el Grupo A y acarician los octavos de final como anfitriones. La diferencia de goles los coloca en una posición privilegiada. Para Qatar, la derrota duele y mucho: se queda con un solo punto y su continuidad en el Mundial pende de un hilo.
Canadá mostró pegada, intensidad y respeto a su afición. Qatar, campeón de Asia, no encontró respuestas y terminó hundido por las expulsiones y la falta de reacción.
Vancouver fue testigo de la noche más redonda de Canadá en Copas del Mundo. Goliza, ambiente de fiesta y la ilusión intacta de un país que sueña en grande. Los anfitriones mandan un mensaje claro: quieren competir, no solo participar.