Irina Díaz
El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, continúa recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, luego de que su defensa promoviera un cambio de medidas cautelares para que enfrente su proceso penal en prisión domiciliaria.
Fuentes federales confirmaron a este medio que el equipo legal del exmandatario priista interpuso un recurso para modificar la prisión preventiva justificada y solicitar que siga su juicio desde su domicilio ubicado en la colonia Xilotzingo, al sur de la ciudad de Puebla, argumentando que no representa un riesgo para la sociedad, que padece problemas de salud y que su edad amerita condiciones distintas de reclusión.
No obstante, hasta este martes 28 de julio, el exgobernador no ha abandonado el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, por lo que permanece privado de la libertad bajo resguardo federal. La información fue corroborada por la periodista Lydia Cacho Ribeiro, víctima directa en el caso, quien a través de sus redes sociales aclaró que Marín Torres continúa interno y que no existe confirmación oficial de su excarcelación.

Durante la mañana de este martes 28 de julio circuló en redes sociales y chats de mensajería la versión sobre la presunta salida del exmandatario del penal del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, lo que generó confusión. Sin embargo, fuentes del ámbito judicial federal precisaron que, si bien la defensa promovió un amparo y habría obtenido una resolución favorable en primera instancia, dicho beneficio aún está en trámite y no se ha ejecutado.
Además, explicaron que tanto la Fiscalía General de la República (FGR) como la asesoría jurídica de la periodista pueden impugnar la determinación, por lo que el traslado a su domicilio en Puebla capital no se ha concretado y no hay fecha definida para que ocurra.
Mario Marín fue detenido en 2021:
El caso que mantiene a Mario Marín en prisión se remonta a 2005, tras la publicación del libro Los Demonios del Edén, de la autora Lydia Cacho, donde documentó una red de pornografía y trata infantil que involucraba a empresarios y políticos. Un año después se difundió una grabación telefónica entre el entonces gobernador y el empresario Kamel Nacif Borge, en la que el mandatario se ofreció para actuar contra la comunicadora, hecho que derivó en su detención arbitraria y actos de tortura en diciembre de ese año.

Por esos hechos, Marín Torres enfrenta proceso penal por su presunta responsabilidad en el delito de tortura en agravio de la periodista. Fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, por agentes de la FGR, en cumplimiento de una orden de aprehensión girada por una jueza federal con sede en Quintana Roo, y ese mismo día fue ingresado al penal del Altiplano.
Juez otorgó a Marín prisión domiciliaria en 2024:
No es la primera ocasión en que el exgobernador busca salir del penal federal. Como antecedente, en agosto de 2024 un juez federal con sede en Quintana Roo le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria tras considerar que habían cambiado las condiciones de su medida cautelar.

En aquella ocasión, Marín Torres alcanzó a ser trasladado a su domicilio en Xilotzingo, pero semanas después un Tribunal Colegiado revocó la resolución luego de un recurso de revisión promovido por la FGR y por la representación legal de Lydia Cacho, al argumentar que persistía el riesgo de fuga y que no se garantizaba la protección a la víctima.
Tras la revocación, el exgobernador fue reingresado al Altiplano, donde ha permanecido desde entonces. Actualmente, el proceso penal en su contra continúa en etapa de juicio y la defensa insiste en que su cliente debe enfrentar el proceso fuera de prisión por cuestiones humanitarias, mientras que la parte acusadora sostiene que debe permanecer en reclusión.
Hasta el cierre de esta edición, ninguna autoridad judicial federal ha informado de manera oficial sobre la ejecución de un nuevo traslado ni sobre la modificación definitiva de la medida cautelar, por lo que Mario Marín Torres sigue interno en el penal de máxima seguridad.
