Amud Conde
Ante el incremento de casos de maltrato animal en Puebla, las autoridades municipales de la capital poblana han implementado nuevas herramientas preventivas para frenar este problema social.
El regidor y presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Cabildo, Rodrigo Durán Herrera, anunció la difusión del maltratómetro en las escuelas primarias y secundarias de la capital poblana.
Rodrigo Durán aseveró que esta estrategia busca concientizar a las niñas y a los niños desde temprana edad, esto con el objetivo de que desde pequeños sepan identificar los tipos de maltratos que hay contra un ser sintiente.
Explicó que la campaña consiste en colocar los carteles dentro de las instituciones educativas para erradicar estas conductas desde la infancia. Detalló que algunos maltratómetros ya se encuentran colocados en diversos edificios públicos del gobierno local para advertir a la ciudadanía sobre las consecuencias legales de lastimar a los seres sintientes.

Apuntó que esta campaña de concientización para eliminar los maltratos a seres sintientes irá con apoyo de pedagogos profesionales en busca de que los jóvenes aprendan a cuidar responsablemente a sus mascotas.
De igual forma, el regidor apuntó que el Ayuntamiento de Puebla colabora directamente con la Sindicatura municipal, esto bajo las mesas de trabajo en donde se modificaron las normas jurídicas vigentes.
El presidente de la comisión aseveró que los cambios a la ley deberán ayudar a bajar la incidencia de este delito, pues en la actualidad los castigos eran muy nobles. Por lo que los legisladores endurecieron las sanciones económicas y las penas condenatorias, llegando a ser la más alta seis años de prisión o bien, pagar una multa de un millón 759 mil pesos.
El funcionario explicó que incluso las personas violentas con los seres sintientes antes hasta analizaban sus acciones antes de cometer delitos; sin embargo, ahora con el Código Reglamentario Municipal (Coremun) los castigos serán más severos.
Finalmente, Durán aclaró que el maltratómetro divide las conductas agresivas en tres niveles específicos, siendo el nivel uno la categoría de atención.

Esta fase engloba faltas administrativas menores como: mantener a los animales en hacinamiento extremo, descuidar las visitas periódicas al médico veterinario, olvidar proveer agua limpia y alimento adecuado todos los días, y dejar a las mascotas en la azotea o en espacios totalmente inadecuados.
El nivel dos recibe el nombre de reacción; en esta etapa se señalan actos directos de crueldad, acciones que causan dolor físico severo y sufrimiento emocional profundo para el ser sintiente.
En este nivel ya son casos como: explotar a los animales para fines lúdicos o labores pesadas, mutilar los cuerpos o realizar cirugías estéticas innecesarias, golpear y castigar con fuerza excesiva, incurrir en abandono en las calles y hacer que los animales domésticos ingieran bebidas alcohólicas.
Para el nivel tres, son actividades que representan el peligro máximo; en esta categoría se agrupan las conductas más violentas como: buscar o provocar la muerte directa de los animales, organizar peleas clandestinas de perros, envenenar a los animales callejeros, cometer actos sexuales con los animales o grabar y difundir material gráfico sobre la muerte animal.
El regidor precisó que el gobierno municipal busca proteger la vida animal con leyes más estrictas, por lo que esperan una disminución drástica en las cifras de crueldad animal.