MAUMERE — Un potente terremoto de magnitud 7.7 sacudió la costa este de Indonesia durante las primeras horas del sábado, dejando un saldo preliminar de al menos 47 personas muertas, más de 50 heridos y cerca de 2,000 desplazados hacia refugios temporales. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó que el epicentro del sismo se situó a 68 kilómetros al norte-noroeste de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, con una profundidad de 10 kilómetros. Las autoridades locales advirtieron que la cifra de víctimas mortales se incrementará con el paso de las horas conforme avancen las labores de remoción de escombros en zonas rurales.
El fenómeno telúrico provocó el colapso de más de 150 viviendas y severas afectaciones en un centenar de infraestructuras públicas, incluyendo centros de salud, escuelas e iglesias. Tras el movimiento principal, la agencia meteorológica del país registró más de 235 réplicas, la mayor de ellas con una magnitud de 6.2. Si bien se emitió una alerta inicial de tsunami para las provincias de Nusa Tenggara Oriental, Nusa Tenggara Occidental, Célebes del Sur y Célebes Sudoriental, la medida fue cancelada posteriormente. No obstante, se constataron variaciones en el nivel del mar con olas de hasta 1.61 metros en la regencia de Ngada, las cuales inundaron poblados costeros como Riung con agua y lodo.
Las tareas de rescate y evaluación de daños enfrentan importantes complicaciones debido a cortes generalizados en el suministro eléctrico y fallas en las líneas de comunicación. Asimismo, deslizamientos de tierra provocados por las réplicas Sepultaron comunidades en la isla de Flores y bloquearon la carretera Trans-Flores, una arteria vial de 700 kilómetros esencial para la conectividad regional. Ante el aislamiento de varias aldeas remotas, la Agencia Nacional de Gestión de Desastres desplegó tres helicópteros y embarcaciones para agilizar la entrega de suministros médicos, víveres y coordinar posibles evacuaciones aeromédicas.
Indonesia se ubica sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona sísmica de alta actividad volcánica y tectónica. El país registra un historial de eventos devastadores, incluyendo el terremoto de 1992 que dejó alrededor de 2,500 muertos en la misma isla de Flores, así como los sismos de 2004 en Sumatra y 2018 en Célebes, considerados entre los desastres naturales más destructivos registrados en la historia reciente de la región.