CIUDAD DE MÉXICO — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la realización de una consulta nacional dirigida a más de un millón de docentes de Educación Básica para definir la regulación del uso de teléfonos celulares dentro de los planteles educativos. El ejercicio participativo se llevará a cabo los días 24 y 25 de agosto durante la fase intensiva de las sesiones del Consejo Técnico Escolar (CTE), abarcando más de 200 mil escuelas de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria distribuidas en las 32 entidades federativas del país.
Durante la conferencia de prensa matutina, la mandataria federal explicó que actualmente 16 estados de la República ya cuentan con marcos normativos para limitar o regular el acceso a dispositivos móviles en las aulas. Por ello, el objetivo de la administración central es homologar una propuesta de alcance nacional consensuada con el magisterio, la cual formará parte de una estrategia integral para normar el uso de plataformas digitales y redes sociales en niñas, niños y adolescentes.
El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, detalló que este debate docente se sumará a los foros regionales sobre entornos digitales seguros, cuyo primer encuentro se desarrollará este miércoles 19 de agosto en la Universidad Autónoma de Nuevo León. La iniciativa busca generar consciencia en madres y padres de familia sobre los riesgos vinculados al uso prolongado de dispositivos, tales como la exposición a contenidos no solicitados, las dinámicas de navegación mediante scrolling infinito y las repercusiones en la salud mental y la productividad escolar.
En el marco de la presentación, el especialista en psicología y tecnología de la Universidad del Sur de California, Ravi Iyer, expuso indicadores internacionales que respaldan la necesidad de establecer controles de diseño en las plataformas para menores. El especialista citó estudios que señalan que el 45 por ciento de los adolescentes percibe un impacto negativo en sus patrones de sueño debido al consumo digital, al tiempo que destacó precedentes judiciales orientados a restringir notificaciones nocturnas, ocultar el conteo de interacciones y fijar límites diarios de uso para proteger el desarrollo de la infancia.