Irina Díaz
Ante la falta de transporte público que ingrese hasta Ciudad Universitaria 2 (CU2) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), los mototaxis se han convertido en el medio de traslado diario y obligado para cientos de estudiantes que requieren transbordar hacia otras unidades para llegar a sus hogares o a sus centros de trabajo.
De acuerdo con testimonios de alumnos, el servicio opera principalmente en la entrada principal de CU2, en la zona limítrofe entre Puebla y Amozoc, donde un grupo de mototaxis ofrece viajes cortos hacia puntos estratégicos de conexión con el transporte formal y concesionado.
Los costos varían según la distancia. El traslado más solicitado es el que va de la entrada de CU2 a la entrada de la junta auxiliar de San Pedro Zacachimalpa, por el cual cobran 15 pesos por persona. Sin embargo, cuando los estudiantes requieren llegar a puntos más alejados, como el zócalo de San Francisco Totimehuacan, el precio se eleva hasta los 80 pesos por viaje, lo que representa un gasto extra considerable para la economía estudiantil.

Los universitarios señalaron que se ven obligados a utilizar este servicio debido a que las rutas de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) y del transporte público concesionado no llegan hasta las inmediaciones de la universidad. Esta situación los obliga a caminar tramos largos sobre carretera, con el riesgo que implica la falta de banquetas, iluminación y señalización, además de quedar expuestos al sol, la lluvia y a la inseguridad que prevalece en la zona.
“Si no tomamos el mototaxi tenemos que caminar casi 20 minutos para poder tomar otro camión y es peligroso, sobre todo en la noche”, comentó una estudiante de la Facultad de Ingeniería que todos los días debe transbordar para llegar hasta el sur de la ciudad.
Aunque reconocen que los mototaxis les han permitido llegar a tiempo a clases y conectar con otras rutas que los acercan a sus colonias, los jóvenes piden que el servicio sea regulado y que cumpla con medidas mínimas de seguridad, pues las unidades no siempre cuentan con condiciones óptimas para el traslado de pasajeros, no portan placas visibles y en algunos casos circulan con sobrecupo.
Los alumnos también advirtieron que, al no estar regulados, no existe una tarifa oficial ni seguro para el pasajero en caso de accidente, por lo que el cobro queda a criterio del operador y la demanda del momento. En temporada de lluvias, aseguraron, el costo incluso llega a incrementarse.

Asimismo, hicieron un llamado a la Secretaría de Movilidad y Transporte del Estado, así como a las autoridades de la BUAP y al Ayuntamiento de Puebla, para que se amplíe la cobertura del transporte público formal hasta CU2, con el fin de garantizar traslados seguros, accesibles y a bajo costo para la comunidad universitaria que diariamente se desplaza desde distintos puntos de la capital y de municipios conurbados como Amozoc, Cuautlancingo y San Pedro Cholula.
Mototaxis la única alternativa:
De acuerdo con los estudiantes, la demanda de transporte se incrementa en horarios pico, entre las 6:00 y 8:00 horas y de 18:00 a 20:00 horas, cuando cientos de jóvenes entran y salen del campus. En esos momentos, las filas para abordar un mototaxi son largas y los tiempos de espera se prolongan hasta por 15 minutos.
Por ahora, el mototaxi sigue siendo la única alternativa inmediata para entrar y salir del campus, un servicio que nació de la necesidad pero que evidencia la urgencia de una solución integral de movilidad para CU2, uno de los proyectos educativos más importantes del estado y que alberga a miles de estudiantes de nivel superior que exigen un acceso digno y seguro a sus instalaciones.