Amud Conde
La cultura juvenil poblana abarrota explanadas para “farmear aura”, la nueva tendencia que está arrasando en redes sociales y que está provocando que los jóvenes tomen de nueva cuenta los espacios públicos para realizar actividades recreativas.
Para entender este fenómeno, hay que comprender que el concepto de “farmear aura” es una jerga nacida en el ecosistema del gaming, el anime y las plataformas digitales.
Sin embargo, en las retas de “farmear aura”, los jóvenes poblanos buscan transformar un meme de internet en un deporte de pura presencia, actitud y estilo.
El verbo “farmear” proviene del inglés farming (cultivar) y describe la repetición constante de acciones orientadas a acumular puntos, recursos o experiencia dentro de los videojuegos.

Por otro lado, el “aura” funciona en el internet contemporáneo como una puntuación imaginaria que mide el carisma, la seguridad, la elegancia o la fuerza proyectada por un individuo sin aparentar esfuerzo.
Fusionar ambos términos da como resultado una práctica peculiar: acumular puntos de actitud mediante la ejecución milimétrica de poses, caminatas calculadas, miradas fijas y gestos virales frente a un oponente.
Estas contiendas imitan la estructura de un enfrentamiento directo, pero eliminan cualquier diálogo para apostarlo todo al lenguaje corporal y la contundencia frente a la multitud.
Esta fiebre por acumular aura desborda las aulas de clases de los universitarios; incluso rompió la barrera y los alumnos empezaron a hacer convocatorias organizadas mediante plataformas como TikTok, Facebook y X.
Universitarios poblanos toman explanadas para retas de Farmear Aura
Tal caso lo vivió la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), en donde los estudiantes utilizaron las explanadas del campus como epicentro principal para las famosas “batallas de farmear aura”.
El pasado 19 de agosto se realizó el primer gran torneo en la explanada de Rectoría, en Ciudad Universitaria, donde varios jóvenes realizaron diversas poses con la intención de ser el más viral.
Incluso en dicho evento estuvo como invitado el influencer poblano Mr. Doctor, quien compartió a través de sus redes sociales los enfrentamientos de los jóvenes poblanos.
Los estudiantes de Ciudad Universitaria abarrotaron las explanadas para medirse en duelos cara a cara. Además de la BUAP, otras instituciones de educación superior replican dinámicas similares que escalan rápidamente en visualizaciones; de hecho, el Zócalo de la capital ya registró su primera convocatoria.
Entre aplausos y críticas: el debate social que enciende la nueva moda
Es por ello que Ventana Pública se dio a la tarea de entrevistar a algunos universitarios, así como a padres de familia, para saber su opinión acerca de esta nueva tendencia que está arrasando en estos meses.
Para Emilio, estudiante universitario de psicología, este fenómeno trasciende la simple ocurrencia digital y se convierte en una vía legítima de integración.
Aunque reconoció que él mismo no participa directamente en la práctica, valora de forma positiva que las nuevas generaciones recuperen las calles para convivir cara a cara en lugar de limitarse a la interacción virtual de las pantallas.

Asimismo, advierte una problemática urbana: la progresiva pérdida y privatización de las áreas comunes a manos de intereses corporativos. Desde su perspectiva, que los jóvenes apropien las explanadas y parques con dinámicas autogestivas representa un acto necesario de resistencia para reactivar el espacio público frente al avance inmobiliario.
“No lo he practicado, pues está bien, digo, está bien porque fomenta el espacio entre jóvenes y el espacio público, algo que con el tiempo se va perdiendo o por empresas se va privatizando”, sentenció.
Por su parte, Emmanuel detalló que la tendencia posee un trasfondo divertido que responde a los códigos de la juventud actual.
Aunque reconoció el tono cómico y relajado del fenómeno, destacó que este tipo de dinámicas construyen un territorio estrictamente lúdico que funciona para evitar actividades violentas o negativas.
“Se ve chistoso en el sentido de que, pues, es una onda de chavos, o sea, se entiende, pero pues es un espacio que quizás es lúdico para los jóvenes, que está libre como quizás de ciertas cosas violentas”, comentó el universitario.
Aunque para las madres de familia la realidad es otra; al preguntarle a la señora Clara, enfatizó que la tendencia carece de sentido y resulta completamente absurda debido a la naturaleza de las acciones que realizan los jóvenes.

Desde su perspectiva, imitar estas dinámicas en la vía pública no aporta ningún valor y le resta seriedad a la convivencia cotidiana en las calles.
“Bueno, a mí se me hace muy ridículo por los chavos que están haciendo, no le veo el caso a eso de estar bailando”, contó para Ventana Pública.
Asimismo, la entrevistada comparó este fenómeno con la moda viral de los therians, en la que los adolescentes adoptaban comportamientos de animales.
“Es como una, como la tendencia que estuvo mucho de moda de los therians que se sentían animales… yo lo veo muy mal”, puntualizó.
Los analistas de la cultura urbana interpretan estas expresiones como una respuesta generacional ante la hiperconectividad.
Subrayan que estas actividades devuelven a los adolescentes la socialización presencial, utilizando el humor, la ironía y el absurdo como herramientas de apropiación del espacio público.




