EL CAIRO, Egipto.- Las fuerzas armadas de Estados Unidos atacaron tres petroleros iraníes después de denunciar que un portaaviones y un destructor de su Marina fueron blanco de múltiples misiles mientras patrullaban en la región, en una nueva escalada del conflicto con Irán.
De acuerdo con el reporte militar estadounidense, ninguno de sus integrantes resultó herido durante los ataques iraníes. En respuesta, las fuerzas de Estados Unidos dejaron dos petroleros “inhabilitados de forma permanente” y destruyeron una tercera embarcación que navegaba sin carga.
Washington sostiene que los buques atacados formaban parte de una red clandestina utilizada para financiar a la Guardia Revolucionaria de Irán y a grupos armados aliados en la región.
La ofensiva ocurre después de seis meses de un conflicto intermitente que comenzó con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y que ha atravesado distintos periodos de enfrentamientos y relativa calma.
Ataques cerca del estrecho de Ormuz
La televisión estatal iraní informó que cuatro misiles estadounidenses impactaron un petrolero ubicado aproximadamente a 10 kilómetros de la isla de Jarg, donde se encuentra una de las principales terminales utilizadas por Irán para sus exportaciones petroleras.
Por su parte, Estados Unidos indicó que uno de los petroleros fue alcanzado frente a la isla de Kharg, otro cerca de Jask, al este del estrecho de Ormuz, mientras que el buque sin carga fue atacado en el golfo de Omán.
El jefe del Comando Central de Estados Unidos, almirante Brad Cooper, advirtió que su país continuará defendiendo a sus fuerzas y señaló que, de considerarlo necesario, podría atacar más embarcaciones vinculadas con la flota petrolera iraní.
La nueva ofensiva se registra casi una semana después de que Washington y Teherán retomaran las hostilidades tras aproximadamente un mes de relativa calma. Durante los últimos días también se han registrado nuevos ataques estadounidenses en territorio iraní.
Crece la tensión en una ruta clave para el petróleo
El estrecho de Ormuz vuelve a colocarse en el centro del conflicto debido a su importancia estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas natural.
Actualmente, las fuerzas estadounidenses participan en el tránsito de embarcaciones por la zona, mientras Irán busca ejercer mayor control sobre el estrecho y ha atacado algunos buques. El tráfico marítimo se mantiene reducido ante la situación de seguridad.
La escalada también ocurre en medio del fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní. Las conversaciones se estancaron después de que ambos países firmaran un memorando de entendimiento a mediados de junio.
Los recientes ataques muestran un nuevo incremento de las tensiones entre ambos países, que durante los últimos meses han combinado acciones militares con medidas de presión económica, mientras continúan las disputas por el programa nuclear iraní y el control de rutas estratégicas en Medio Oriente.