SAGA MILLENNIUM / ÚLTIMA ENTREGA
«El arte de la seducción siempre consiste en dar con los puntos débiles de los seres humanos».
No siempre es fácil conseguirlo en una serie de novelas, pero este fascinante cierre de la trilogía de Larsson vuelve a resultar adictivo y consigue enganchar al lector desde el inicio.
Si bien los dos primeros libros fueron más ágiles, esta historia, con una narrativa más densa y pausada, consigue ofrecernos un final envolvente, convincente y a la altura de la trama desarrollada a lo largo de la trilogía.
Al igual que las entregas anteriores, el libro no solo explora las diferentes manifestaciones de la misoginia y la violencia contra las mujeres, sino que las convierte en parte fundamental de una denuncia contundente, sacando el máximo provecho de sus personajes.
Después de recibir un disparo en la cabeza, Lisbeth Salander es internada en un hospital tras su enfrentamiento con Alexander Zalachenko y Ronald Niedermann. Aunque pareciera que la historia estará completamente enfocada en Lisbeth, curiosamente esta es la entrega en la que su presencia directa se reduce y buena parte de la acción recae sobre Mikael Blomkvist y su investigación.
En mi opinión, ciertamente no es el mejor libro de la trilogía. Su ritmo es más lento y por momentos exige mayor atención que los anteriores. Sin embargo, Larsson conserva esa capacidad de cautivar al lector y mantener su interés hasta el último momento, apoyándose en temas contemporáneos, inquietantes y universales.