La policía resguardó este viernes el Tribunal Constitucional de Polonia, en Varsovia, después de que decenas de personas se concentraron para protestar contra la suspensión de su presidente, Bogdan Święczkowski, una medida que los manifestantes consideran injustificada.
Las autoridades informaron de la detención de tres personas, luego de que algunos participantes traspasaron la valla del recinto y otros arrojaron objetos contra los agentes.
La situación llevó al presidente polaco, Karol Nawrocki, a interrumpir su viaje a Senegal y ordenar el regreso de su avión. En un mensaje publicado en X, sostuvo que debía permanecer en Polonia ante lo ocurrido.
La información sobre la suspensión de Święczkowski apareció alrededor de las 18:00 horas, tiempo local, en el sitio del Tribunal Constitucional. Sin embargo, la página dejó de funcionar poco después, por lo que The Associated Press no pudo verificar de manera independiente los motivos oficiales de la decisión.
El episodio se produce en medio de una disputa por el funcionamiento y la independencia de las principales instituciones judiciales del país, que enfrenta al gobierno proeuropeo del primer ministro Donald Tusk con el partido nacionalconservador Ley y Justicia (PiS), la mayor fuerza opositora.
PiS gobernó Polonia entre 2015 y 2023. Sus críticos, tanto dentro del país como en la Unión Europea, lo acusan de haber impuesto control político sobre organismos judiciales clave, incluido el Tribunal Constitucional. Las reformas impulsadas durante ese periodo derivaron en multas de la Unión Europea contra Polonia.
Tusk llegó al poder en 2023 con la promesa de restablecer la independencia judicial. Desde entonces, sus esfuerzos han enfrentado vetos de dos presidentes sucesivos alineados con PiS, entre ellos Nawrocki.
Según el reporte de AP, Święczkowski asumió la presidencia del Tribunal Constitucional durante el gobierno de PiS. Tusk lo ha acusado de impedir que jueces elegidos por la mayoría parlamentaria ocupen sus puestos en el organismo.
Tras conocerse la suspensión, el primer ministro afirmó en X que restablecer el Estado de derecho es una obligación de su administración. Sostuvo que revertir lo que describió como años de ilegalidad bajo PiS es un proceso difícil, en ocasiones doloroso, que requiere decisiones firmes.
En agosto, durante su participación en Campus Polska, Tusk había señalado que su gobierno contaba con un plan para que el tribunal volviera a integrarse con jueces designados conforme a la ley. En esa intervención reconoció que sus métodos podrían no ser del agrado de todos.
Dirigentes de Ley y Justicia rechazaron la suspensión de Święczkowski. El exministro de Justicia Zbigniew Ziobro la calificó en X como un ataque contra el orden constitucional y llamó a sus simpatizantes a mantener una resistencia firme, solidaria y sin temor.