Seattle, Washington, 6 de julio.- El estadio Seattle vivió una noche inolvidable. Con un lleno total, la afición estadounidense hizo pesar la localía desde el primer minuto, aunque un pequeño pero ruidoso grupo belga también se hizo sentir. La pasión, las porras y los gritos marcaron el ambiente de unos octavos de final que quedarán para la historia.
Primer tiempo de alto voltaje.
Minuto 9. Gol de Bélgica (0-1): Los Diablos Rojos golpearon primero. Tras un desajuste defensivo, Charles De Ketelaere apareció solo en el área y definió a placer para silenciar Seattle.
Minuto 30. Gol de Estados Unidos (1-1): La respuesta llegó a balón parado. Malik Tillman cobró un tiro libre que se desvió en la barrera y dejó sin opción a Thibaut Courtois. El estadio estalló.
Minuto 33. Gol de Bélgica (1-2): La alegría local duró poco. Leandro Trossard mandó un centro preciso y De Ketelaere, otra vez, se elevó para clavar un cabezazo al ángulo.
Así se fueron al descanso, con ventaja belga 1-2.

Complemento y golpe definitivo.
Mauricio Pochettino movió piezas al inicio del segundo tiempo. Giovanni Reyna ingresó por Sergiño Dest buscando mayor dinamismo. Estados Unidos tomó la iniciativa y buscó constantemente a Christian Pulisic.
Al 52’, Pulisic cayó en el área tras un choque con Youri Tielemans. Todo el estadio pidió penal, pero el VAR confirmó que no hubo infracción.
Minuto 57. Gol de Bélgica (1-3): Un error en salida y una floja reacción de Matt Freese le dieron el tercero a Bélgica. Hans Vanaken no perdonó y amplió la diferencia.
La noche se puso peor al 59’: Pulisic salió lesionado y Sebastian Berhalter entró en su lugar. Pochettino quemó sus naves al 72’ con el ingreso de Ricardo Pepi por Tyler Adams, pero el milagro no llegó.
Con el control del partido, Bélgica refrescó su ataque en los últimos 20 minutos con Romelu Lukaku y Jérémy Doku, apagando cualquier intento de remontada.
Minuto 92: Gol de Bélgica. Lukaku metió un tiro razo al palo izquierdo del portero, quien no lo pudo alcanzar. Marcó el 4-1.
El marcador no se movió más. Bélgica ganó 4-1 y avanzó a cuartos de final, donde enfrentará a España.
Estados Unidos, el último anfitrión con vida, se despide del Mundial 2026 entre lágrimas.