BRAUNAU AM INN, AUSTRIA (22 de julio, 2026) — Las autoridades del Gobierno de Austria inauguraron oficialmente este miércoles las instalaciones de una nueva comisaría de policía en la finca donde nació Adolf Hitler en 1889. La reconversión del inmueble busca desmantelar el atractivo del sitio como punto de reunión, culto y peregrinaje para grupos de ultraderecha, transformando el espacio en una sede dedicada a la protección de los derechos ciudadanos y la seguridad pública.
Rediseño arquitectónico y gestión de residuos
Para evitar que la estructura continuara siendo utilizada para la extracción de recuerdos o la rendición de homenajes, el Gobierno austríaco ejecutó una remodelación integral diseñada por una comisión de expertos, orientada a modificar los rasgos visuales históricos de la fachada.
Las modificaciones estructurales y las decisiones operativas del proyecto abarcan las siguientes acciones:
Alteración estética del edificio: El tono ocre original fue sustituido por un acabado blanco, las ventanas arqueadas se reemplazaron por formas rectangulares sobrias y la estructura superior de la fachada fue ampliada para difuminar su apariencia histórica.
Destino de los materiales de obra: Los escombros y materiales retirados durante la remodelación fueron trasladados y desechados en una ubicación confidencial para evitar su comercialización o recolección como objetos de culto político.
Costo y proceso de expropiación: Las obras de adaptación tuvieron un costo aproximado de 20 millones de euros (22.8 millones de dólares). El proceso de intervención inició tras la resolución judicial de 2017 que permitió al Estado la expropiación del inmueble, luego de años de disputas legales con su anterior propietaria.
Posicionamiento oficial y preservación de la memoria
Durante el acto inaugural, el ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, afirmó que la apertura de la comisaría representa el compromiso del Estado austríaco de afrontar las consecuencias históricas vinculadas al origen del dictador nazi, responsable del Holocausto y de la Segunda Guerra Mundial.
En el exterior del recinto se conservó una piedra conmemorativa que exhibe una leyenda con la inscripción: “Por la paz, la libertad y la democracia; nunca más el fascismo. Millones de muertos nos lo recuerdan”, con el objetivo de mantener la memoria colectiva sobre las víctimas de la Segunda Guerra Mundial.