NUEVA YORK (AP) — La boda entre la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce se llevará a cabo este fin de semana en las instalaciones del Madison Square Garden, de acuerdo con una copia del permiso oficial emitido por la administración de la ciudad de Nueva York al que tuvo acceso The Associated Press. El documento autoriza el desarrollo de un “Evento Especial” de gran escala que comenzará formalmente a las 17:00 horas del viernes y que contempla una extensión logística que podría prolongarse hasta las 04:00 horas de la mañana del sábado.
Logística del evento, cena de ensayo y cierres viales en Manhattan
La oficina de permisos de la Ciudad de Nueva York aprobó la solicitud la noche del miércoles, según confirmó un portavoz del alcalde de la demarcación, Zohran Mamdani. Fuentes familiarizadas con la planeación estratégica del enlace civil —quienes solicitaron el anonimato por restricciones de confidencialidad— ratificaron que el requerimiento administrativo corresponde a las festividades de la pareja, las cuales iniciarán de manera anticipada.
El esquema organizativo y los impactos a la movilidad urbana contemplan los siguientes criterios:
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Celebración previa: El permiso estipula el arribo de aproximadamente 100 invitados exclusivos al recinto a las 18:30 horas de este jueves para una cena de ensayo de carácter íntimo.
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Bloqueos a la circulación: Las inmediaciones de la arena en Manhattan registrarán cierres totales de vialidades durante la noche para permitir que los equipos de producción monten accesos múltiples y carpas de seguridad con paso vehicular controlado.
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Señales operativas: La especulación en torno al evento se intensificó en días recientes tras registrarse el desembarco masivo de equipo técnico y una alfombra monumental desde camiones de carga pesada perimetrales al inmueble.
Contingencia de seguridad y descontento en el sector comercial local
Ante el flujo masivo de asistentes y las dimensiones del festejo, los funcionarios del ayuntamiento reconocieron que han coordinado un despliegue especial de elementos del Departamento de Policía para garantizar el orden público durante un fin de semana con alta actividad turística en la metrópoli. No obstante, tanto el alcalde como el comisionado de la policía se han negado a emitir declaraciones públicas detalladas sobre el operativo, lo que generó críticas respecto al uso de recursos de seguridad pública para el resguardo de un evento de naturaleza estrictamente privada.
La falta de avisos formales sobre los cortes a la circulación vial provocó inconformidad entre los locatarios de la zona económica aledaña al Madison Square Garden. Comerciantes del sector gastronómico y de servicios externaron su preocupación por las pérdidas financieras proyectadas ante el aislamiento temporal de sus fachadas comerciales durante la jornada del viernes, cuestionando que la administración local no haya diseñado un fondo de compensación o estrategias de mitigación económica para los comercios minoristas afectados por la logística del espectáculo.