Juan Manuel Martínez
«Todas las personas ocultan secretos. Solo es cuestión de averiguar cuáles son».
Los hombres que no amaban a las mujeres es el primer libro de la famosa saga Millennium, una obra que, en mi opinión, marcó un antes y un después en la novela negra contemporánea. Este primer volumen provocó una auténtica convulsión en el mundo editorial.

A través de una narración en tercera persona, Stieg Larsson (1954-2004) ofrece al lector una historia contundente y una trama realmente compleja, repleta de intriga, corrupción, violencia y conspiraciones.
Henrik Vanger lleva décadas obsesionado con la desaparición de su sobrina Harriet. Ahora que se ha retirado, dispone del tiempo y del dinero necesarios para llevar la investigación a fondo. Para ello contrata a Mikael Blomkvist, un periodista de investigación cuya carrera profesional ha quedado en entredicho después de ser condenado por difamación.
Blomkvist contará con la ayuda de Lisbeth Salander, una investigadora privada compleja y llena de matices. Maltratada y desposeída, posee una mente brillante e impenetrable; es inteligente, independiente y sumamente resuelta.
La investigación sobre la desaparición de Harriet es quizá lo que inicialmente llama la atención del argumento, pero el contenido del libro va mucho más allá.
Su trama apasionante y sus escenas desgarradoras hacen de Los hombres que no amaban a las mujeres uno de los libros más adictivos que he leído y, sin duda, uno de los que más he disfrutado.
