Old Trafford volvió a respirar noches europeas y el Manchester United respondió con autoridad. Los Red Devils derrotaron 4-0 al Sabah de Azerbaiyán en su regreso a la UEFA Champions League, resolviendo el partido prácticamente antes del descanso.
El equipo dirigido por Michael Carrick tomó la iniciativa. Al minuto 26, Matheus Cunha abrió el marcador después de aprovechar una pérdida defensiva del visitante. El brasileño recibió el servicio de Patrick Dorgu y definió en el primer poste para colocar el 1-0.
La presión local continuó y al minuto 41 apareció Bruno Fernandes para firmar el 2-0. El capitán portugués aumentó la ventaja. Apenas tres minutos después, al 44’, Benjamin Sesko aprovechó una nueva oportunidad para marcar el 3-0.

En la segunda parte, Carrick administró el esfuerzo de sus futbolistas. Manchester United mantuvo el control. El cuarto tanto llegó al minuto 67 y tuvo como protagonista a Lisandro Martínez. El defensor argentino apareció tras una jugada a balón parado: Bruno Fernandes envió el balón al área, Joshua Zirkzee intervino y, después de varios rebotes, Martínez apareció cerca de la línea de gol para empujar el esférico a las redes.
El 4-0 confirmó una noche tranquila para los locales. Sabah tuvo algunos intentos, pero no encontró la precisión necesaria para marcar. Senne Lammens respondió cuando fue exigido y completó el triunfo con la portería invicta.

La victoria representa un comienzo importante para el proyecto de Carrick. El United necesitaba una actuación sólida después de un inicio irregular en la Premier League y consiguió contundencia ofensiva y orden.
El triunfo tuvo además un significado especial para la afición: el himno de la Champions volvió a sonar en Old Trafford después de dos temporadas de ausencia. Cunha, Fernandes, Sesko y Martínez fueron los protagonistas de una noche que devuelve ilusión a un club acostumbrado a las grandes citas europeas.
El triunfo devuelve confianza al United y ofrece a sus seguidores una noche europea para recordar.