Juan Manuel Martínez
Kurt Vonnegut fue un escritor estadounidense que incursionó, sobre todo, en la ciencia ficción. Es autor de catorce novelas, entre las que destacan Las sirenas de Titán (1959) y Desayuno de campeones (1973).
En Matadero Cinco, Vonnegut construye un relato a partir del bombardeo británico-estadounidense sobre la ciudad alemana de Dresde, ocurrido poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial. El autor vivió aquel episodio en carne propia, pues se encontraba prisionero de guerra en esa ciudad.
El protagonista, Billy Pilgrim, es secuestrado por los trafamaldorianos y adquiere la capacidad de viajar a través del tiempo. Desde esa condición, reconstruye episodios fundamentales de su vida: su supervivencia al bombardeo de Dresde, la muerte de su esposa, un accidente aéreo del que sale con vida y el crecimiento de sus hijos.
El narrador, que se identifica con el propio Vonnegut, desarrolla una novela considerada tanto una obra antibélica como una pieza fundamental de la literatura fantástica. Sin embargo, Matadero cinco también contiene exquisitas pinceladas de humor que nos sumergen en una imaginación burlona, tierna y, al mismo tiempo, profundamente realista.
A través de su historia, Vonnegut nos deja una idea que atraviesa toda la novela: cada instante de nuestra existencia permanece para siempre. El pasado, el presente y el futuro coexisten, y los acontecimientos, por dolorosos que sean, forman parte de un orden imposible de modificar.
«Así son las cosas». Esta frase se repite cada vez que ocurre una muerte o un acto de crueldad, casi siempre relacionado con la guerra. Es una forma de mostrar cómo el narrador parece limitarse a encogerse de hombros frente a los conflictos bélicos y ante la naturaleza humana que los provoca.
«Cuando una persona muere, solo aparenta morir. Sigue viva en el pasado, así que es una tontería que la gente llore en su funeral. Todos los momentos, pasados, presentes y futuros, han existido y siempre existirán.»