Irina Díaz
Las afectaciones provocadas por fenómenos climatológicos mantienen en alerta al sector agrícola de Puebla. Hasta el momento, la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) contabiliza nueve mil hectáreas siniestradas y estima que la cifra podría alcanzar las 30 mil al finalizar el ciclo agrícola, informó su titular, Ana Laura Altamirano Pérez.
La Mixteca poblana es la región que concentra actualmente los mayores daños, principalmente por la falta de lluvias y las rachas de viento. Sin embargo, el panorama es distinto en otras zonas del estado, donde las precipitaciones intensas y el exceso de humedad también han perjudicado las actividades productivas.
En entrevista, Altamirano Pérez explicó que el gobierno estatal amplió los recursos destinados a atender estas contingencias, por lo que el presupuesto para indemnizar a los afectados pasó de 30 a 90 millones de pesos. La bolsa contempla apoyos para productores de los 217 municipios de Puebla.
Del total de hectáreas reportadas, cinco mil ya cuentan con indemnización, mientras que las restantes continúan bajo revisión para establecer la magnitud de los daños y determinar cuáles cumplen con los criterios para recibir los recursos.
La dependencia mantiene los recorridos de inspección en las parcelas afectadas, debido a que el número de reportes podría aumentar en las próximas semanas. A esta situación se suma el inicio de la temporada de heladas, que representa otro riesgo para los cultivos, especialmente en las zonas de mayor altitud.
La secretaria advirtió que, aunque el ciclo de algunos cultivos básicos se encuentra próximo a concluir, todavía existen superficies agrícolas expuestas a las bajas temperaturas. Entre las producciones que podrían resultar perjudicadas se encuentran las hortalizas, los frutales y los forrajes.
Ante este escenario, la SDR prepara brigadas para responder a posibles emergencias relacionadas con los próximos frentes fríos y mantiene vigilancia en las distintas regiones agrícolas para identificar nuevos daños y agilizar la entrega de apoyos.

Lluvias también golpean a productores acuícolas
Además de las pérdidas en los cultivos, las precipitaciones intensas ocasionaron daños en unidades de producción acuícola de la Sierra Norte. De acuerdo con la funcionaria, hasta ahora se han inspeccionado diez granjas afectadas por desbordamientos y el arrastre de agua.
Para recuperar la actividad, los productores podrán acceder a recursos destinados a la reposición de alevines, con los que podrán repoblar sus estanques y reanudar la crianza de peces.
La dependencia también mantiene evaluaciones en la Sierra Nororiental, donde las lluvias torrenciales y la acumulación de humedad han generado afectaciones en distintas superficies agrícolas.
Verificación con drones para calcular pérdidas
Para definir los montos de indemnización, la Secretaría de Desarrollo Rural realiza inspecciones directamente en las zonas reportadas. El procedimiento incluye recorridos terrestres, recopilación de evidencias y el uso de dos drones de espectrometría para obtener información sobre las condiciones de los cultivos.
Altamirano Pérez explicó que el objetivo es establecer con mayor precisión el porcentaje de afectación de cada parcela, ya que los apoyos dependen de los resultados de la evaluación técnica. Como criterio de atención, indicó que los cultivos con daños del 60 por ciento deben ser indemnizados.
La funcionaria señaló que los trabajos de revisión continúan para agilizar la entrega de los recursos y cumplir con el compromiso de distribuir los incentivos antes de que termine noviembre.
Actualmente, la dependencia tiene en proceso la dispersión de 15 millones de pesos correspondientes a los primeros expedientes validados.
El programa busca atender las pérdidas ocasionadas por las contingencias climáticas y respaldar la recuperación de las unidades productivas, con pagos directos a los beneficiarios y sin intermediarios.
La SDR mantendrá el seguimiento de los reportes durante las próximas semanas, tanto por las afectaciones que aún están en evaluación como por el riesgo de nuevas pérdidas asociadas a las heladas. La prioridad, indicó la secretaria, es que los productores perjudicados reciban apoyo para recuperar su actividad, con especial atención a las pequeñas unidades que representan el 80 por ciento del campo poblano.