Monterrey se prepara para recibir a miles de aficionados durante el Mundial 2026 con una mezcla muy regia: futbol de alto nivel, calor intenso, montañas, carne asada y una ciudad lista para presumir su carácter industrial ante el mundo.
La capital de Nuevo León será una de las sedes mexicanas de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y tendrá como gran escenario el Estadio BBVA, ubicado en Guadalupe. El inmueble, reconocido por su estructura moderna y su vista hacia las montañas, albergará cuatro partidos del torneo, incluidos tres de fase de grupos y uno de dieciseisavos de final, de acuerdo con información del comité organizador local.
Pero quienes viajen a Monterrey deberán tomar en serio un factor clave: el clima. Durante junio y julio, las temperaturas pueden superar los 38 grados, por lo que la hidratación, el bloqueador solar, los lentes oscuros y la ropa ligera serán parte del kit básico para sobrevivir al ambiente mundialista. En el estadio, la zona oriente puede recibir sol directo por la tarde, mientras que la tribuna poniente suele tener sombra primero.
La experiencia no se limitará a la cancha. El Parque Fundidora será sede del FIFA Fan Festival, el punto oficial de reunión para aficionados, con actividades, música, gastronomía y transmisiones durante los días de competencia. El espacio, que antes formó parte del pasado acerero de la ciudad, hoy es uno de sus principales pulmones urbanos y conecta con el Paseo Santa Lucía, uno de los recorridos más visitados por turistas.
Monterrey también apostará por una ruta peatonal de ocho kilómetros que conectará el centro con el Estadio BBVA. En ese trayecto se espera ambiente de partido, puestos de comida, artistas locales y zonas para que los fanáticos convivan antes de llegar al inmueble. Para quienes prefieran transporte público, la Línea 1 del Metro permite llegar a la estación Exposición, desde donde habrá conexión peatonal hacia el estadio.

La ciudad también sacará pecho por su cocina. Aunque la carne asada ya es casi un idioma nacional, Monterrey es una de las cunas de esta tradición. Rib-eye, arrachera, cabrito, tacos de trompo, gorditas campechanas y quesadillas con quesos locales serán parte del recorrido gastronómico. A esto se suma una escena en crecimiento de cervecerías artesanales, bares de coctelería y restaurantes que mezclan sabores mexicanos con influencias asiáticas, mediterráneas y del sur de Estados Unidos.
Para completar la visita, la Macroplaza, la Catedral Metropolitana, el Palacio de Gobierno y el Barrio Antiguo ofrecerán una pausa entre partidos. Con calles empedradas, casonas de estilo colonial, galerías y cafés independientes, esta zona será una parada obligada para quienes quieran ver el otro rostro de una ciudad que llega al Mundial con calor, orgullo regio y parrilla encendida.