El documental “Musk”, dirigido por el ganador del Oscar Alex Gibney, llegará a los cines de Estados Unidos esta semana, después de generar polémica incluso antes de su estreno comercial por las críticas de Elon Musk hacia el cineasta y el proyecto.
La producción, de casi cuatro horas de duración, busca ofrecer un amplio retrato sobre el ascenso, el poder y la influencia del empresario, desde sus primeros años en Silicon Valley hasta su participación en compañías como Tesla y SpaceX, además de su paso por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Actualmente, la cinta se proyecta en salas seleccionadas de Nueva York y Los Ángeles y tiene previsto ampliar su estreno a nivel nacional el próximo viernes.
Elon Musk arremete contra Alex Gibney
Musk no participó en el documental y, según la información disponible, tampoco lo ha visto. Sin embargo, durante las últimas semanas ha utilizado X para lanzar diversas críticas contra Gibney y cuestionar su credibilidad.
La confrontación no es nueva. Cuando el proyecto fue anunciado hace aproximadamente tres años, Musk ya lo había calificado como un intento de difamación.
Las críticas aumentaron después de que la producción fuera presentada en el Festival de Cine de Venecia, donde comenzó a recibir mayor atención internacional.
El documental enfrentó problemas para anunciarse en redes sociales
La distribuidora Bleecker Street también encontró obstáculos al intentar promocionar la película mediante anuncios pagados en algunas de las principales plataformas digitales.
De acuerdo con la información proporcionada por la producción, hasta el 25 de septiembre, X, TikTok, YouTube y Meta habían rechazado publicidad relacionada con el documental. Posteriormente, YouTube y Meta modificaron su postura después de que el contenido fuera clasificado inicialmente como político.
También existe incertidumbre sobre la futura transmisión del documental en HBO, donde originalmente estaba previsto que se emitiera.
Gibney ha señalado que la situación plantea interrogantes sobre la libertad de expresión y ha utilizado sus propias redes sociales, así como una cuenta creada para la película, para responder a críticas y aclarar información relacionada con el proyecto.
Casi cuatro años siguiendo la historia de Musk
Gibney trabajó cerca de cuatro años en la producción. El documental incluye entrevistas con familiares, periodistas, antiguos amigos, socios comerciales, colaboradores y funcionarios gubernamentales.
Entre los testimonios aparecen el padre de Musk, Errol Musk, y su primera esposa, además de otras personas que han formado parte de distintos momentos de su vida personal y profesional.
El proyecto inicialmente tenía una duración menor, pero su producción continuó conforme aumentaba la participación de Musk en la política estadounidense durante el proceso electoral de 2024.
Según Gibney, su intención inicial era analizar el poder en el siglo XXI, aunque los acontecimientos políticos llevaron al equipo a ampliar considerablemente la historia.
Una versión digital de Musk aparece en pantalla
Ante la negativa de Musk a conceder una entrevista, los realizadores recurrieron a una técnica poco convencional.
El documental presenta una representación digital del empresario hablando directamente a cámara. Aunque su imagen fue recreada mediante efectos visuales y se utilizó inteligencia artificial para sincronizar los movimientos de la boca, las declaraciones corresponden a palabras pronunciadas por Musk en entrevistas y apariciones públicas.
El recurso permite incorporar la voz del empresario sin presentar declaraciones creadas específicamente para la producción.
Los polémicos mensajes sobre “láseres en el espacio”
Otro de los puntos que ha generado controversia está relacionado con mensajes de texto atribuidos a Musk y proporcionados por Ashley St. Clair, madre de uno de sus hijos.
En uno de esos intercambios, Musk habría mencionado tener “10 mil láseres en el espacio” mientras hablaba sobre las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024.
La inclusión del mensaje provocó críticas entre seguidores y representantes legales del empresario debido a teorías sin sustento que han circulado sobre una supuesta participación de los satélites Starlink en las elecciones.
Sin embargo, el documental no sostiene que Starlink haya intervenido en el proceso electoral. La producción presenta los mensajes como parte del material recopilado y deja su interpretación al público.
St. Clair también proporcionó una grabación relacionada con las negociaciones de un acuerdo de confidencialidad después del nacimiento de su hijo.
Gibney busca que el público saque sus propias conclusiones
El director asegura que la película no comienza presentando únicamente una visión crítica del empresario. Parte del documental aborda los primeros intentos de SpaceX por conseguir lanzamientos exitosos y el desarrollo de cohetes reutilizables.
A partir de ahí, la producción analiza cómo evolucionaron la influencia empresarial, tecnológica y política de Musk.
Gibney reveló que existe incluso un montaje de aproximadamente seis horas, aunque finalmente decidió reducirlo para concentrarse en los asuntos que consideró más relevantes.
El cineasta espera que la producción atraiga tanto a personas críticas de Musk como a quienes reconocen sus logros empresariales y tecnológicos, con la intención de que el público conozca los distintos episodios presentados y saque sus propias conclusiones.