OSLO, NORUEGA. — Multitudes ciudadanas, monarcas europeos y delegaciones diplomáticas de más de 20 países se congregaron en la capital noruega para rendir homenaje al rey Harald V durante sus honores fúnebres de Estado. Tras su fallecimiento a los 89 años de edad luego de un reinado de 35 años, el cortejo partió desde el Palacio Real hacia la Catedral de Oslo con una salva de 21 cañonazos, encabezado a pie por su sucesor, el rey Haakon VIII, junto a soberanos de Suecia, Dinamarca, España, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Mónaco y Jordania, además del príncipe Guillermo del Reino Unido y el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy.
Durante la ceremonia litúrgica, que fue acompañada por un minuto de silencio a nivel nacional y transmisiones públicas en plazas y recintos culturales de todo el país, las autoridades parlamentarias y eclesiásticas destacaron la cercanía del monarca con la población, su labor de modernización de la Casa Real y su convicción de servicio hasta el final de sus días. Más de 46 mil personas visitaron la capilla ardiente previa en el palacio real para dar el último adiós al soberano antes de que sus restos fueran trasladados a la fortaleza de Akershus, donde fueron depositados en la cripta real junto a sus predecesores.
Con la conclusión de los funerales de Estado, el rey Haakon VIII asume plenamente la jefatura de la institución monárquica noruega tras haber prestado juramento a la Constitución ante el Parlamento. La Casa Real conserva su papel representativo e institucional en el Estado nórdico, mientras la nación retoma sus actividades cotidianas tras despedir a uno de los líderes más venerados de su historia contemporánea.