Irina Díaz
El reloj avanza. Quedan menos de cuatro semanas para el 30 de junio de 2026, fecha límite para que millones de mexicanos registren su línea celular ante las compañías telefónicas. Quien no lo haga, se quedará sin señal: ni llamadas, ni SMS, ni datos. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum insiste en que es la única vía para frenar las extorsiones, los usuarios, en cambio, caminan entre la urgencia del trámite y el temor a entregar sus datos personales.
El llamado registro nacional de celulares 2026 busca que cada número quede atado a un nombre, una CURP o un RFC. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones lo avaló bajo un argumento: impedir que el anonimato siga alimentando delitos. “El objetivo es que cada línea quede asociada al titular y se facilite el rastreo”, señalan los lineamientos oficiales.

¿Cómo hacer el registro? Paso a paso
Iztel García Santiago, integrante de la Policía Estatal Cibernética, detalla que todas las personas que compraron su chip antes del 9 de enero de 2026 tienen hasta el 30 de junio. Los chips nuevos no funcionan hasta registrarse, solo sirven para llamadas de emergencia.
Hay dos vías oficiales, sin embargo, en ambos casos, el trámite es gratuito y solo debe hacerse con tu operadora móvil.
Opción 1: Presencial en centro de atención
- Ubica tu centro de atención: Acude a cualquier sucursal de tu compañía telefónica. Telcel, AT&T, Movistar y demás operadoras están habilitadas.
- Lleva tus documentos: INE vigente, CURP y pasaporte si lo tienes. Para empresas: RFC y documentos del representante legal. Si el trámite es para un menor, debe hacerlo el tutor legal con su identificación.
- Validación de identidad: En el módulo te tomarán una fotografía o harán una prueba de vida para confirmar que eres el titular.
- Confirmación: Te entregarán un comprobante o te llegará un SMS confirmando que tu línea quedó registrada. Guarda ese folio.
Opción 2: En línea con enlace oficial
- Espera el mensaje de tu operadora: Telcel, AT&T o Movistar te enviarán un SMS o notificación en su app con un enlace único para tu línea. No entres a links que te lleguen por WhatsApp, redes sociales o llamadas.
- Ingresa al portal oficial: Solo abre el enlace si viene directo de tu compañía. Verifica que la URL termine en .mx y sea de tu operadora.
- Carga tus documentos: Sube foto de tu INE por ambos lados y captura tu CURP. Algunas pedirán una selfie para prueba de vida.
- Confirma el registro: Al terminar, recibirás un mensaje de confirmación. Si no te llega en 24 horas, acude a un centro de atención.
Cabe mencionar que las compañías telefónicas no pueden pedir huellas dactilares, escaneo de iris, reconocimiento facial avanzado, ADN ni información médica. Si te lo solicitan, es fraude. En el caso de menores de edad, deben acudir con un adulto a hacer el trámite,
La Policía Cibernética aclara que las empresas telefónicas están obligadas a protegerlos. Solo pueden entregarlos a la Fiscalía si existe una orden de un juez.

La otra cara: ¿más riesgos que soluciones?
Respecto a este trámite, Cuauhtémoc Cruz Isidoro, experto en Comunicación y Comunicación Digital de IBERO Puebla, recalca que hay cosas que se deben tomar en cuenta como:
- Nuevos riesgos de robo de datos y suplantación: Aunque podría reducir extorsiones, abre la puerta a usurpación de identidad y robo de datos tanto en prepago como en pospago. Todos los usuarios quedan expuestos.
- Difícil control en un país de prepago: México tiene mayoría de líneas prepago y la gente cambia de número con frecuencia. Eso complica rastrear y controlar los registros comparado con planes de pospago.
- No hay evidencia de que funcione: A nivel mundial no existe prueba de que los padrones de telefonía móvil reduzcan la incidencia delictiva. En cambio, sí crean otros riesgos para los usuarios.
- Falta un garante de datos personales: Con la desaparición del INAI, México se quedó sin organismo que vigile la protección de datos. Faltan protocolos claros, transparentes y actualizados de las empresas sobre cómo resguardarán la información.
- El problema real está en los penales: En centros penitenciarios se siguen usando líneas telefónicas porque los centros de bloqueo no funcionan. Para el especialista, ahí debe estar el foco, no en asumir que toda la población puede delinquir.
- Se necesita mejorar el sistema de justicia: Más allá de pedir datos a los ciudadanos, urge fortalecer la justicia y la seguridad dentro de los penales, de donde salen la mayoría de las llamadas de extorsión.
Voces en la calle: entre la esperanza y la desconfianza:
En un sondeo realizado por Ventana Pública, las opiniones se dividen. Manuel, de 25 años, ve la medida con optimismo: “Es una iniciativa interesante. El hecho de poder registrar los números hace que los estafadores no puedan, de cierta forma, incurrir en este tipo de extorsiones”.
Alicia, de 50, lo percibe distinto: “Estoy en desacuerdo debido a que es un control que quiere hacer el gobierno, controlarnos más. Si así nos tienen como estamos, con esto quieren hacer mucho más. Es algo que está contra mis principios”.
Pese a todo lo anterior el registro avanza, las filas en los centros de atención crecen, los mensajes de las operadoras saturan los celulares, pero la duda persiste en las calles, en las aulas y en los penales: ¿Se van a acabar las extorsiones telefónicas con esta medida?
Por ahora, lo único seguro es que el 1 de julio miles de líneas podrían quedar mudas. Y que, en el intento por cerrar una puerta al crimen, México abrió otra al debate sobre privacidad, confianza y seguridad.
