La AS Roma protagonizó una remontada espectacular este 5 de septiembre de 2026 al imponerse 2-1 al Atalanta en el Stadio Olimpico, en la tercera jornada de la Serie A. La Loba reaccionó en los minutos finales para quedarse con tres puntos.
El primer tiempo terminó 0-0. Roma asumió la iniciativa, pero su dominio no se tradujo en goles. Atalanta mantuvo el orden y llegó al descanso con el arco intacto.
El golpe llegó poco después del descanso. Cerca del minuto 50, Éderson apareció para marcar el 0-1 del Atalanta tras una gran acción individual de Charles De Ketelaere. El tanto terminó con el invicto del arco romano en el comienzo de la temporada y obligó al conjunto local a aumentar la presión.
A partir de ese momento, Roma se lanzó decididamente al ataque. El conjunto capitalino superó los 30 disparos durante el encuentro, pero se encontró con un enorme Marco Carnesecchi, quien respondió con nueve atajadas para mantener con vida al Atalanta. Santiago Castro, ingresado en la segunda mitad, también estrelló dos remates en los postes.
Cuando todo apuntaba a una derrota, apareció la reacción de la Loba. En el tramo final, Mario Hermoso encontró el empate con un potente cabezazo tras un tiro de esquina ejecutado por Matías Soulé. El 1-1 encendió al Stadio Olimpico y devolvió la esperanza a una Roma que no dejó de insistir.
La remontada se completó en el tiempo añadido. Al minuto 90+3, Matías Soulé pasó de asistente a héroe y marcó el 2-1 definitivo, desatando la celebración de la afición romana. El argentino apareció en el momento decisivo para darle la vuelta a una noche que parecía encaminada a terminar en frustración.
Con este triunfo, la AS Roma suma su tercera victoria consecutiva en el arranque de la Serie A y confirma un inicio. Más allá del resultado, el equipo mostró carácter y capacidad de reacción ante la adversidad. Atalanta, en cambio, dejó escapar una ventaja que parecía suficiente, pese al gran trabajo de su guardameta.
La historia del partido quedó marcada por la resistencia del Atalanta, la insistencia de Roma y un desenlace de película: del 0-1 al 2-1 en los últimos minutos. El Stadio Olimpico volvió a vivir una noche inolvidable.!