La UEFA, la CONCACAF y la AFC elevaron el tono contra la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, al cuestionar los recientes planes relacionados con una posible venta de participaciones de la Copa del Mundo a inversores de capital privado.
A través de una carta abierta dirigida a la “familia del fútbol” y revelada este lunes, las tres confederaciones consideraron que estas iniciativas representan una “pérdida fundamental de la confianza” entre la FIFA y las instituciones a las que debe servir.
El documento también incluyó fuertes señalamientos sobre la forma en que se han tomado las decisiones. “Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió la autoridad, ese deber ha sido abandonado”, señalaron.
La UEFA rige el fútbol europeo; la CONCACAF administra el deporte en Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, mientras que la AFC es responsable del fútbol en Asia. La postura conjunta de las tres representa un desafío para el liderazgo de Infantino.

La carta fue firmada por el presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin; el presidente de la AFC, Salman Bin Ibrahim Al-Khalifa; el presidente de la CONCACAF, Victor Montagliani, además de los respectivos secretarios generales.
“El fútbol es la mayor pasión compartida del mundo. No pertenece a ningún individuo ni a ninguna institución. Pertenece a los jugadores, los aficionados, los clubes, las asociaciones miembro y a cada institución encargada de salvaguardar su futuro”, expresaron.
Las confederaciones defendieron la necesidad de preservar la confianza y la transparencia.
Infantino enfrenta presión luego de que su propuesta para abrir una participación de la Copa del Mundo a inversores privados generara rechazo entre distintas estructuras del fútbol. El proyecto provocó cuestionamientos sobre la gestión y el control de los ingresos relacionados con el torneo a nivel internacional actual.

La confrontación coloca a la FIFA ante un importante desafío institucional, mientras las confederaciones reclaman que cualquier decisión que afecte al fútbol internacional debe tomarse de manera colectiva y con plena transparencia.
En medio de esta confrontación destaca el caso de México. Mientras distintas federaciones de la CONCACAF han adoptado una postura crítica hacia Gianni Infantino, la Federación Mexicana de Futbol ha mantenido una posición mucho más cercana al presidente de la FIFA.
Mikel Arriola, comisionado presidente de la FMF, ha expresado públicamente su respaldo a la relación entre México y la FIFA, además de destacar en distintas ocasiones la confianza que Infantino mantiene hacia el futbol mexicano. Incluso, en febrero pasado, aseguró que existe una comunicación constante y cercana entre el presidente de la FIFA, el Gobierno de México y la propia Federación Mexicana de Futbol.