Irina Díaz
En la ciudad de Puebla sobrevive un millón de perros en situación de calle. No es una cifra oficial, porque el INEGI no los contabiliza, pero es el cálculo que hacen las asociaciones que todos los días recogen abandonos en las colonias populares, donde el problema ya es incontrolable.
“La cifra de perros en situación de calle ha crecido mucho. Se tiene un cálculo muy al aire de que hay un millón en situación de calle en la ciudad de Puebla, sobre todo en colonias populares”, explica Silvia Jiménez, integrante de la asociación Cuenta Conmigo.
En entrevista con Ventana Pública, indicó que el trabajo de la agrupación se concentra en el norte de la capital, en colonias como La Resurrección, Santa Anita y 2 de Marzo, donde el abandono es exponencial: cajas de cartón con cachorros recién nacidos dejadas en esquinas, hembras gestantes abandonadas en baldíos o perros enfermos amarrados a postes y árboles con la esperanza de que alguien más se haga cargo.
“La gente va y abandona cajitas con cachorros, o hembras gestantes o perritos enfermos… aunque el abandono es un delito penal nadie hace ese tipo de denuncias”, lamenta Jiménez, quien afirmó que la impunidad alimenta el ciclo.
El fenómeno tiene un calendario muy marcado. En verano, en julio y agosto, el abandono se dispara, debido a que los perros y gatos regalados en Navidad, Día de Reyes o el 14 de febrero ya tienen seis meses. Crecieron, dejaron de ser el cachorro tierno que cabe en una mano y sus dueños se dan cuenta del gasto y del trabajo que implica limpiar, vacunar, alimentar y pasear.

“Es cuando la gente se da cuenta de que generan un gasto y trabajo como limpieza… Son los regalos que se convierten en estorbo”, explica la rescatista.
Falta cultura de esterilización:
A eso se suma la falta de cultura de la esterilización, uno de los principales factores detrás de la crisis. Muchas familias prefieren abandonar a sus perras en celo junto con la camada completa antes que pagar una cirugía. Otras simplemente dejan que sus animales salgan sin control a la calle. Así, la sobrepoblación de perros callejeros se deriva de dos factores que se combinan y se potencian: falta de esterilización y abandono sistemático.
Refugios no logran concretar adopciones:
El impacto ya se ve en los refugios, que están al borde del colapso. En 2025, Cuenta Conmigo mantenía entre 40 y 60 perros rescatados en hogares temporales, pero este año tiene 80 animales bajo su resguardo permanente. El número crece cada semana y los espacios se reducen. Las adopciones, en cambio, van a la baja. Al corte de julio del año pasado habían logrado colocar a 100 perros en familias responsables; este año, apenas 60, una caída del 40 % que preocupa a los voluntarios.

“La gente adopta poco en comparación con el rescate, rescatamos muchos y damos en adopción pocos”, dice Silvia, quien describe que cada rescate implica alimento, vacunas, desparasitación, esterilización y, en muchos casos, tratamientos médicos costosos que la asociación solventa con donaciones.
El perfil de los perros que menos se adoptan también revela el problema. Los perros de 10 años o más ya no se dan en adopción. Muchos llegan enfermos del riñón, del hígado, con tumores, desnutrición severa o problemas de movilidad. Son animales que requieren tratamientos costosos que pocos quieren asumir y que los condenan a pasar sus últimos años en un refugio, si es que logran ser rescatados.
Otra razón por la que bajan las adopciones es el prejuicio contra el perro criollo. En los albergues la mayoría son mestizos color miel, los llamados “caramelos”, perros nobles, resistentes y adaptables, pero que no cumplen con el estándar estético que buscan muchos adoptantes. Mientras tanto, la demanda se concentra en razas de moda que se compran por miles de pesos.
“Una raza que está de moda son los husky siberianos, la gente prefiere comprar ese tipo de raza que adoptar a un criollito, perros color miel denominados caramelos… la mayoría de nuestros adoptables son criollos, por eso es que baja el número de adopciones”, señala Jiménez. El husky, explica, es un perro que requiere mucho ejercicio, clima frío y cuidados especiales que muchos dueños no pueden dar, por lo que meses después también termina abandonado.
A diferencia de la compra en mercados, tianguis o redes sociales, donde a veces venden animales enfermos sin vacunas y sin esterilizar, en las adopciones responsables los entregan con protocolo de salud completo: esterilizados, desparasitados, vacunados y con seguimiento posterior para asegurar su bienestar.

Colonias populares sufren sobrepoblación de perros callejeros
Las colonias con mayor sobrepoblación son varias, pero La Resurrección y 2 de Marzo son las más críticas. “A pesar de que hacen campañas de esterilización, hay tantos animales en la calle que es difícil de controlar”, reconoce Silvia. Una sola perra sin esterilizar puede tener hasta dos camadas al año, de seis a ocho cachorros cada una, lo que explica el crecimiento exponencial.
Respecto al Centro de Bienestar Animal que construye el gobierno de Alejandro Armenta, Silvia Jiménez aclara que no será un refugio para perros de la calle, ya que está diseñado para resguardar animales asegurados por denuncias de maltrato y crueldad animal, que requieren estar bajo custodia mientras se lleva un proceso legal.
“Se necesitaría un lugar más grande que ese para resguardar un millón de perros. Esperemos que se den las condiciones que se necesitan, y confiamos en que les den el cuidado que se merecen”, comenta.
En 2026 van seis casos de maltrato judicializados:
La ley tampoco alcanza, ya que no todas las denuncias llegan a judicializarse y de las pocas que avanzan, muy pocas terminan en condena. En lo que va de 2026 únicamente ha habido cinco sentencias condenatorias en Puebla por maltrato animal, una cifra mínima frente a la magnitud del problema. Una de ellas fue la del caso “Huesitos”, un perro cuyo maltrato se hizo viral y cuya sentencia de 11 años contra su agresor se consideró un triunfo histórico para todos los animalistas del estado.
“Falta cultura de la denuncia, de seguimiento a la denuncia, sumado a que las autoridades no le dan seguimiento, por lo que tienen escasos resultados”, afirma Jiménez.

Ayuntamiento de Puebla aplica 100 esterilizaciones al día:
Actualmente el Ayuntamiento de Puebla inició un proyecto de esterilizaciones masivas con 100 cirugías diarias, gratuitas para la población, pero los demás municipios de la zona metropolitana no se han sumado con la misma intensidad. Aunque en la capital hay alrededor de 150 refugios y rescatistas independientes, ninguno se da abasto ante un millón de animales en la calle.
Cuenta Conmigo mantiene la meta de cerrar diciembre con 150 adopciones y realiza una feria mensual afuera de La Gran Bodega, donde la gente puede conocer a los perros, convivir con ellos e iniciar el proceso de adopción. Los requisitos son tener un lugar seguro para el perro, comprometerse a darle una vida digna, firmar un contrato de responsabilidad para llevarlo al veterinario si se enferma y cumplir con su cartilla de vacunación, además de presentar identificación oficial y comprobante de domicilio.
Los interesados en donar alimento, medicamentos, ser hogar temporal o adoptar pueden contactar a la asociación en redes sociales como Cuenta Conmigo. Cada adopción, dicen, no solo le cambia la vida a un perro, le abre espacio a otro que espera en la calle.
