De: Arturo Águila
París 2 de junio. El alemán- Alexander Zverev impuso su jerarquía en la Philippe Chatrier y acabó con la aventura de Rafael Jódar en cuartos de final de Roland Garros 2026. El alemán, número 2 del mundo y primer cabeza de serie tras las ausencias de Sinner y Alcaraz, se impuso por 7-6(3), 6-1 y 6-3 en 2 horas y 25 minutos de partido disputado bajo techo por la amenaza de lluvia y eso lo sigue convirtiendo en el máximo favorito para ganar el torneo.
El inicio fue una sorpresa. Jódar, de 19 años y 29º del ranking, salió sin complejos en su estreno en la central parisina y llegó a colocarse 5-2 arriba en el primer set con dos quiebres. El madrileño, que apenas lleva cinco meses como profesional, jugó con personalidad y llevó al límite a Sascha, que miraba constantemente a su banquillo sin encontrar respuestas y en momento se le notaba desesperado, ya que no agarraba el ritmo.
Pero cuando tenía el set en la mano, apareció la versión más fiable de Zverev y el gran tenis que está mostrando. El de Hamburgo recuperó los dos breaks, forzando el tie-break y se lo llevó por 7-3. Ese golpe psicológico marcó el partido. A partir de ahí, el alemán encadenó un parcial de 17 juegos a 5.

El segundo set fue un monólogo: 6-1 en 37 minutos con un juego muy sólido y sin apenas errores. Jódar, que venía de remontar cinco sets ante Carreño en octavos, acusó el desgaste físico y ya no pudo seguir el ritmo, practicamente se cayó mentalmente. En el tercero, un quiebre tempranero le dio la ventaja definitiva a Zverev para cerrar 6-3.
Con este triunfo, Zverev alcanza su quinta semifinal en Roland Garros y la décima de Grand Slam. A sus 29 años, queda a dos victorias de romper el maleficio y levantar su primer título de Grand Slam. Su rival saldrá del duelo nocturno entre Joao Fonseca y Jakub Mensik.
Para Jódar, despedida con ovación. En su primer Roland Garros ganó cuatro partidos y dejó huella en París. Incluso la cuenta oficial del torneo comparó su calentamiento saltando con el de Rafa Nadal: “Me recuerda a alguien”.
“Le he seguido bastante durante la gira. Acelera mucho la bola desde ambos lados y eso es muy especial”, dijo Zverev sobre el español. El futuro ya está aquí, pero el presente en París sigue siendo del alemán.