Los obispos de México reconocen el logro de la Selección Nacional por su avance a la siguiente fase del Mundial de Fútbol

junio 25, 2026

CIUDAD DE MÉXICO. — La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) emitió un pronunciamiento institucional con motivo del avance de la Selección Nacional de Fútbol a la siguiente fase del torneo mundialista. A través de un mensaje oficial, las autoridades eclesiásticas manifestaron que, como parte de la sociedad mexicana, comparten las expresiones de júbilo y las expectativas que genera la justa deportiva entre la población, al tiempo que vincularon la atención del evento de masas con las problemáticas sociales de carácter prioritario que persisten en el país.

Reconocimiento deportivo y visibilización de la crisis de desapariciones

El cuerpo de obispos señaló que el contexto del Mundial de Fútbol ha servido también como una plataforma de expresión para diversos colectivos civiles, destacando de manera particular las manifestaciones y los esfuerzos logísticos de las madres buscadoras. Las organizaciones de familiares de personas desaparecidas han aprovechado la atención mediática de los encuentros deportivos para visibilizar a nivel nacional e internacional la problemática de las desapariciones forzadas y las ausencias sin resolver en el territorio de la República.

La representación católica enfatizó que las demandas de los colectivos de búsqueda constituyen una realidad dolorosa y persistente que no debe quedar relegada por las celebraciones deportivas masivas, calificando la situación como una afección profunda en el tejido social que requiere atención continua tanto de las instituciones del Estado como de la ciudadanía en general.

Exhorto a la unidad nacional y defensa de la dignidad humana

En su declaración, la jerarquía eclesiástica hizo un llamado a la población mexicana para que el sentido de identidad y la cohesión social manifestados durante los partidos de fútbol se extiendan hacia la solidaridad activa con las causas humanitarias. Los obispos indicaron que el acompañamiento a las familias que sufren la pérdida de sus integrantes debe consolidarse como un motivo fundamental de unión y articulación comunitaria.

El Episcopado Mexicano concluyó refrendando su postura en favor del respeto a la dignidad inherente de todas las personas y la preservación de los derechos humanos en el país. La institución exhortó a los líderes sociales, gubernamentales y a la sociedad civil a no normalizar los índices de violencia y a construir espacios comunes de empatía y justicia que aborden las demandas de los sectores más vulnerables de la población de manera pacífica e integral.

También puede interesarte