Boston, Foxborough, 26 de junio.– El Estadio Boston vibró con un lleno espectacular, teñido de rojo y azul por las aficiones de Noruega y Francia. Las tribunas se convirtieron en un mosaico de banderas y cánticos que no cesaron durante los 90 minutos, en una auténtica fiesta mundialista.
El partido arrancó con intensidad y Francia mostró rápidamente su plan: tomar ventaja lo antes posible. Apenas al minuto 7, Kylian Mbappé asistió a Ousmane Dembélé, quien definió con un derechazo al poste derecho para el 1-0. El dominio francés fue absoluto y al 20, otra asistencia de Mbappé permitió a Dembélé firmar su doblete y ampliar la ventaja 2-0.
Noruega reaccionó de inmediato. Desde el saque de media cancha, Thelo Aasgaard sorprendió con un disparo cruzado al minuto 21 para el 2-1, devolviendo emoción al encuentro. Sin embargo, Francia mantuvo el control y al 32, Dembélé completó su hat-trick con una definición impecable que puso el 3-1. El primer tiempo cerró con clara superioridad gala.
En la segunda mitad, Noruega buscó acortar distancias y al 49 tuvo su gran oportunidad con un penal a favor. Sin embargo, Strand Larsen falló con un disparo displicente que fue fácilmente contenido. Francia, sólido en defensa y con transiciones rápidas, mantuvo el control del juego.
Ya en tiempo de compensación, al minuto 93, Bradley Barcola envió un centro preciso que encontró la cabeza de Warren Zaïre-Emery Doué, quien selló el 4-1 definitivo.
El triunfo ratifica el poderío de los “Bleus”, que suman 9 puntos y se consolidan como líderes de grupo. Noruega, con 6 unidades, deberá enfrentar a Costa de Marfil en los dieciseisavos de final, en un duelo que marcará su futuro en el Mundial 2026.