Amud Conde
José Ángel Minutti Lavazzi, director de Industria y Abasto del Ayuntamiento de Puebla, informó que el Rastro Municipal cambió su rumbo financiero al operar con números positivos por primera vez en varios años.
Detalló que, durante la actual administración municipal, el servicio de sacrificio de ganado porcino aumentó un 40 por ciento. Minutti Lavazzi señaló que, al recibir la administración del Rastro Municipal, detectó una serie de irregularidades que desencadenaron problemas operativos y financieros.
Estas deficiencias llevaron a la instancia a trabajar con números negativos durante la gestión pasada; sin embargo, declaró que “esos tiempos ya acabaron”. Ante medios de comunicación, el funcionario mencionó que durante su gestión se realizó una inversión de 5 millones de pesos para mejorar las instalaciones.
Entre las áreas intervenidas destacan el mantenimiento a las cámaras de refrigeración y a los corrales de cerdos, lo que permitió aumentar la capacidad de procesamiento de ganado porcino y bovino.
Refirió que, a pesar de la mala gestión anterior, tomaron la decisión de incrementar el sacrificio de cabezas de ganado. Subrayó que actualmente se sacrifican alrededor de 13 mil cerdos al mes, mientras que en la administración pasada la capacidad era de apenas 9 mil.
Por su parte, en el ganado bovino se procesan cerca de 700 reses por semana, rebasando el promedio de la gestión antigua que era de 450. El director indicó que estos resultados han ayudado a reducir los costos operativos. Destacó que el consumo de energía eléctrica, agua y gas ya no implica un gasto mayor como solía ser antes, gracias a una mejor planeación tanto en la logística como en la parte administrativa.
Al contrario, aumentaron las ganancias al fortalecer los ingresos por el cobro de servicios extras, tales como el manejo de vísceras y el préstamo de corrales a ganaderos, con el objetivo de brindar una mejor proteína a los poblanos y garantizar calidad a los productores y comercializadores.

Mal manejo en el Rastro Municipal: ¿omisión o complicidad?
Cabe destacar que, durante la administración municipal pasada encabezada por Eduardo Rivera Pérez y posteriormente por Adán Domínguez Sánchez, el organismo Industrial de Abasto de Puebla tuvo más de un director debido a relevos institucionales.
El primero en llegar al cargo fue Miguel Ángel Estrada Calderón, quien estuvo al frente del rastro al inicio de ese periodo y posteriormente renunció.
Su sucesor fue Joakim Eugenio Téllez Samperio, quien presuntamente se autoasignó un sueldo de 81,000 pesos mensuales. Este incremento se realizó de manera directa, omitiendo la aprobación obligatoria del Consejo de Administración del organismo.
Al concluir esa gestión, las auditorías internas revelaron que supuestamente no se registraba en la contabilidad oficial el 50 por ciento de los animales (cerdos y reses) que ingresaban al rastro para su sacrificio, lo que generaba un desvío masivo de los ingresos reales que debieron entrar a las arcas municipales.
