Houston, Texas, 4 de julio.– El Estadio Houston vibró con un lleno espectacular en una jornada inolvidable del Mundial 2026. Las tribunas se tiñeron de rojo, con un mosaico de aficionados marroquíes y canadienses que compartieron ambiente festivo, haciéndose sentir con sus fieles hinchadas. Banderas, cánticos y bailes acompañaron un partido que tuvo emoción de principio a fin.
El primer tiempo mostró a Canadá con iniciativa, buscando el control del balón y generando aproximaciones peligrosas. Marruecos, en cambio, se defendió con orden, aunque sin claridad en ataque. El marcador se mantuvo 0-0 al descanso, con estadísticas que reflejaban la posesión favorable a los africanos (66% contra 34%), pero con más remates directos de los canadienses.
La segunda mitad cambió radicalmente. Al minuto 50, los “Leones del Atlas” sorprendieron con una jugada de laboratorio tras un tiro libre: Achraf Hakimi habilitó hacia atrás a Azzedine Ounahi, quien sacó un disparo colocado junto al poste derecho para el 1-0. Canadá adelantó líneas buscando el empate, pero dejó espacios que Marruecos aprovechó con velocidad.
Al minuto 72, Brahim Díaz comandó una transición ofensiva que desarticuló la defensa canadiense y asistió nuevamente a Ounahi, quien firmó su doblete con una definición categórica para el 2-0. La desesperación de Canadá se hizo evidente y, ya en tiempo de compensación, al minuto 96, Soufiane Rahimi aprovechó otro pase de Brahim para sentenciar el 3-0 definitivo.
El pitazo final decretó una victoria contundente de Marruecos, que se consolida como uno de los equipos más sólidos del torneo y avanza a los cuartos de final. Canadá, por su parte, se convierte en el primer anfitrión en quedar eliminado del Mundial 2026, despidiéndose con un duro golpe.