Amud Conde
El segundo partido de la Selección Mexicana Sub-20, en el que enfrentó a Costa Rica en el Premundial de la Concacaf en el Estadio Cuauhtémoc, superó cualquier expectativa.
Las gradas que fueron habilitadas para el encuentro lucieron totalmente llenas; incluso abrieron otra de las áreas del estadio por la cantidad de personas que asistieron al partido.
El color verde dominó cada rincón del estadio, empezando desde el estacionamiento, donde algunos asistentes lucían su playera de México mientras se formaban para ingresar al recinto.

La afición mexicana demostró que son buenos anfitriones y, desde el inicio del partido, empezaron con los cánticos de porras y las clásicas olas de un lado a otro.
Ambos equipos saltaron al campo con ganas de llevarse el triunfo, aunque la Selección Mexicana tomó la iniciativa desde el primer minuto y era quien amenazaba más durante el primer tiempo.
Por su parte, los costarricenses cerraron espacios y, con actuaciones del arquero visitante, evitaron el gol en varias ocasiones durante los primeros minutos.
Aunque la grada explotó antes del descanso, pues México logró el primer tanto tras una jugada que provocó un penal, mismo que cobró Hugo Camberos, lo que hizo que toda la afición mexicana celebrara con euforia.
Al finalizar el primer tiempo con ventaja mínima para los locales, los asistentes aprovecharon el descanso para acudir a los puestos de comida para comprar cemitas poblanas, tacos, botanas y cervezas.

Tal es el caso del joven Christian, quien, en entrevista para Ventana Pública, aseguró que las cemitas futboleras están riquísimas; más aparte, es una tradición disfrutar de este platillo en el estadio.
Por su parte, Maru, una aficionada, invitó a todos los turistas a consumir el producto hecho por los poblanos; detalló que hay mucha variedad, como cemitas, tacos, papas, chicharrones y nieves.
Al comienzo del segundo tiempo, las emociones empezaron fuertes, debido a que Costa Rica presionó con mayor fuerza; sin embargo, la defensa mexicana mostró seguridad ante los embates de los ticos.
Mientras se desarrollaba el partido, el público disfrutaba del juego haciendo las famosas olas, así como echaban porras y cantaban al unísono el “Cielito Lindo”.

No obstante, en el minuto 50, el partido cambió de rumbo por un instante, esto tras una falta fuera del área por parte del portero de México, quien salió expulsado del encuentro.
Con un hombre menos, la Selección Mexicana, comandada por el director técnico Alex Diego, ajustó el partido y, con paciencia y un chispazo del 10, Santiago Sandoval, México se fue arriba en el marcador 2-0.
El estadio estalló por unos segundos, las banderas ondeaban, sin duda la afición local reaccionó de inmediato con cánticos de apoyo; el lugar se convirtió en una fiesta total.

Después de más de 9 minutos de compensación, el público despidió a los protagonistas con una ovación sonora y aplausos; asimismo, los jugadores se acercaron a la parte de aficionados y agradecieron el cariño durante todo el partido.
Cabe resaltar que los administradores agradecen que Puebla tenga la oportunidad de albergar el Premundial de la Concacaf, pues señalan que son lugares que fomentan el deporte y quitan el ocio a los pequeños del hogar.