Arturo Águila
La batalla alrededor de la propuesta impulsada por Gianni Infantino y la FIFA sumó este jueves un nuevo capítulo. La Concacaf confirmó el rechazo de sus 41 Asociaciones Miembro a la iniciativa conocida como “FIFA Forward Enterprise”, que contempla la posibilidad de vender participaciones de la Copa Mundial a inversionistas privados. La postura coloca a una de las seis confederaciones de FIFA en contra del proyecto.
A través de un comunicado, la Concacaf explicó que reunió a los presidentes de sus 41 federaciones para analizar la propuesta. El principal reclamo fue la falta de un proceso adecuado, el corto plazo establecido para discutirla y la ausencia de una revisión o aprobación previa por parte de los órganos de gobernanza correspondientes de FIFA.
La confederación también cuestionó la necesidad de recurrir a capital privado para financiar los futuros programas FIFA Forward, al considerar que FIFA cuenta con recursos suficientes tras el Mundial de 2026. FIFA Forward es uno de los principales mecanismos de inversión del organismo en el desarrollo del futbol mundial.

Ante este escenario, las 41 asociaciones de Concacaf rechazaron formalmente la propuesta y encargaron a sus integrantes del Consejo de FIFA reunirse con la dirigencia para buscar más recursos para el desarrollo del futbol en la región.
Además, solicitaron que cualquier iniciativa relacionada con los recursos y competencias de FIFA sea sometida a los procedimientos establecidos en los Estatutos, según los canales de gobierno establecidos.
El mensaje de Concacaf fue contundente: el futuro del futbol y su principal activo, la Copa del Mundo, debe permanecer en manos de la familia del futbol y no convertirse en un producto controlado por capital privado.
La negativa llega en medio de una creciente discusión sobre el modelo de gobernanza y financiamiento de FIFA. El organismo dirigido por Infantino tendrá ahora el desafío de convencer a sus confederaciones de que cualquier transformación no pondrá en riesgo el control, la transparencia ni el legado de sus torneos.
La disputa apenas comienza y el rechazo de Concacaf podría convertirse en un factor decisivo para esta iniciativa.