Muere Kavinsky a los 50 años; la electrónica pierde a uno de sus grandes visionarios.

julio 29, 2026

El mundo de la música electrónica está de luto. Vincent Belorgey, conocido artísticamente como Kavinsky, falleció a los 50 años, poniendo fin a una trayectoria que dejó una huella imborrable en el synthwave y en la música electrónica contemporánea. Su propuesta artística, inspirada en el cine, los videojuegos, los automóviles deportivos y la estética de la década de los 80, convirtió su obra en un referente para toda una generación de músicos y seguidores.

Su historia dentro de la industria comenzó en 2005, cuando decidió dejar de lado su interés por la actuación para dedicarse de lleno a la producción musical. Fue el cineasta y productor Quentin Dupieux, mejor conocido como Mr. Oizo, quien impulsó sus primeros pasos al obsequiarle un ordenador en desuso con el que creó sus primeras composiciones.
Más que un músico, Kavinsky construyó un universo propio. Su personaje relataba la historia de un joven que, tras perder la vida en un accidente a bordo de un Ferrari Testarossa en 1986, regresaba convertido en un zombi de piel azul y ojos rojos. Esa narrativa se convirtió en el sello distintivo de su identidad visual, sus videoclips y su música.

 

El reconocimiento mundial llegó en 2010 con Nightcall, tema coescrito junto a Guy-Manuel de Homem-Christo, integrante de Daft Punk, y que alcanzó fama internacional al formar parte de la banda sonora de la película Drive. Tres años más tarde lanzó OutRun, considerado uno de los discos más importantes del género, del que surgieron temas como Protovision, Roadgame, Blizzard, First Blood, Rampage y Odd Look, esta última con la colaboración de The Weeknd.

En 2022 regresó con Reborn, un álbum más maduro que incluyó canciones como Zenith, Renegade, Outsider, Cameo y Pulsar. Ese mismo año conquistó al público mexicano durante su presentación en el Corona Capital. En 2024 volvió a los reflectores al interpretar Nightcall junto a Phoenix y Angèle en la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de París. Un año después ofreció un memorable concierto en el Auditorio BB y recibió el 2026 junto a miles de personas en el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.

Con su inconfundible estilo, Kavinsky demostró que la música electrónica podía contar historias con la fuerza de una película. Su legado seguirá vivo en cada sintetizador, en cada carretera iluminada por luces de neón y en cada artista que encontró inspiración en su obra.

Descansa en paz, Kavinsky (1975–2026).

También puede interesarte

Entre charcos y emociones, Puebla y Chivas dividen puntos en el Cuauhtémoc.

El Estadio Cuauhtémoc fue escenario de un partido intenso, disputado

Patricia Dávila deja la Secretaría General de la UNAM en medio de la crisis por el examen de admisión

CIUDAD DE MÉXICO.- La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)