Irina Díaz
Celos extremos y adicciones en la pareja son los principales detonantes de los feminicidios en Puebla, de acuerdo con el análisis de la Fiscalía General del Estado. La identificación de ese patrón ha permitido frenar la incidencia y sacar a la entidad del top 10 nacional, con una reducción superior al 60 por ciento en el primer semestre de 2026.
El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que la tendencia a la baja inició en 2025, cuando se logró disminuir más del 40 por ciento de los casos, y se consolidó en este año. Recordó que Puebla atravesaba una situación crítica que lo colocaba en el plano nacional por el número de víctimas.
“Era una situación que nos llenaba de vergüenza. Cuando era diputado federal me pronuncié para que se estableciera la alerta contra los feminicidios en Puebla y hoy que estamos en el gobierno podemos tener una actitud diferente”, expresó.
El mandatario enfatizó que la reducción no debe leerse solo como una estadística, sino como vidas de mujeres que se han logrado salvaguardar gracias a una política de Estado integral y con perspectiva de género.
Atribuyó el avance al trabajo articulado con el Gobierno de la República que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la estrategia nacional denominada Centro LIBRE, que en Puebla se opera de manera coordinada con las 27 Casas Carmen Serdán.
Dichos espacios, explicó, están dedicados a la atención integral, prevención, acompañamiento jurídico y psicológico a mujeres víctimas de violencia, lo que ha permitido detectar casos de riesgo de manera temprana y evitar que escalen a un desenlace letal.

Violencia familiar, el origen
En su intervención, la fiscal especializada en violencia de género, Karla Michell Salas Sánchez, detalló que el principal móvil de los feminicidios en la entidad está relacionado con la violencia familiar que va en aumento.
“El principal móvil de los feminicidios se debe a la violencia familiar, que va escalando hasta su punto más extremo, esto lleva a privarlas de la vida”, señaló.
Precisó que los expedientes muestran como factores recurrentes los celos patológicos, el control y las adicciones en la pareja, y aclaró que para que un crimen sea catalogado jurídicamente como feminicidio se debe acreditar la razón de género, es decir, que existan lesiones infamantes, violencia sexual, antecedentes de violencia o que el cuerpo de la víctima haya sido expuesto en condiciones degradantes.
Aumenta eficiencia en sentencias
Sobre procuración de justicia, Salas Sánchez informó que en 2025 se lograron 28 sentencias condenatorias por feminicidio, lo que representa un incremento de 112 por ciento en eficiencia en comparación con periodos anteriores.
Para 2026, con corte al primer semestre, suman ya 6 sentencias condenatorias con un 120 por ciento de efectividad, además de 5 carpetas de investigación iniciadas por hechos recientes.

Reconoció que al interior de la Fiscalía existía un rezago importante en la integración y judicialización de estos casos, el cual comenzó a abatirse a partir de la llegada de Idamis Pastor Betancourt como titular de la Fiscalía General del Estado.
“Empezamos a reportar aquellos casos que por algún momento no se habían iniciado, se retomaron los asuntos para darle la relevancia que cada uno tiene. El tema de feminicidios es muy importante para la Fiscalía Especializada”, afirmó.
Finalmente, destacó que gracias al modelo de atención de los Centros LIBRE Carmen Serdán se ha observado un incremento en las denuncias por violencia familiar, ya que cada vez más mujeres se animan a denunciar sin esperar a que la violencia escale a niveles letales, lo que se considera un efecto positivo de la cultura de la denuncia.
El gobierno estatal confió en mantener la tendencia a la baja en feminicidios durante el segundo semestre, aunque las denuncias por violencia familiar continúen al alza.
