La temporada 2026 de la NFL no pudo comenzar con mayores emociones para los aficionados al futbol americano. En un auténtico duelo de poder a poder, los Buffalo Bills derrotaron 36-31 a los Houston Texans en el Reliant Stadium, en un partido que tuvo cambios constantes de dominio y que terminó resolviéndose en los últimos segundos.
Desde el comienzo quedó claro que no sería un encuentro cualquiera. Buffalo salió decidido a imponer condiciones con Josh Allen como protagonista, mientras Houston encontró respuestas a través de C.J. Stroud y un ataque que convirtió cada oportunidad en una amenaza.
Los Bills llegaron a tomar una ventaja importante durante la primera mitad, pero los Texans no bajaron los brazos. David Montgomery tuvo un debut sobresaliente con Houston al conseguir tres touchdowns, dos de ellos por la vía terrestre y otro mediante recepción. Su actuación mantuvo con vida a los locales y permitió que el encuentro llegara a un desenlace dramático.
Del otro lado, Josh Allen volvió a demostrar por qué es considerado uno de los quarterbacks más peligrosos de la NFL. El pasador de Buffalo combinó su capacidad para lanzar con su movilidad, incluyendo una espectacular carrera de 21 yardas para touchdown. Además, terminó encontrando espacios ante una defensiva de Houston que había sido señalada antes del partido como una de las grandes fortalezas del equipo.

Uno de los grandes protagonistas del encuentro fue Dalton Kincaid. El ala cerrada de Buffalo castigó constantemente a la defensiva texana y terminó con cinco recepciones para 130 yardas, incluyendo varias jugadas explosivas que ayudaron a mantener con vida la ofensiva visitante.
Pero lo mejor estaba reservado para el último cuarto.
Houston llegó a ponerse 31-30 con poco más de dos minutos por jugar. Los Bills necesitaban una serie ofensiva perfecta para evitar una derrota que parecía cada vez más cercana. Allen tomó el control y, después de una recepción de 35 yardas de Kincaid que colocó a Buffalo en territorio peligroso, encontró a Joshua Palmer con un pase de 34 yardas que terminó en las diagonales.
Touchdown. 36-31 para Buffalo con apenas 1:36 por jugar.
Los Texans todavía tuvieron una última oportunidad. Stroud llevó a su equipo hasta la zona roja, buscando completar una remontada que habría quedado para la historia. Sin embargo, cuando Houston parecía tener una nueva oportunidad, Greg Rousseau apareció con una captura sobre Stroud y provocó un balón suelto que fue recuperado por Terrel Bernard con solamente nueve segundos en el reloj.
Ahí terminó el drama.

La victoria permite a Buffalo comenzar la campaña con un triunfo de enorme valor, especialmente por tratarse de un rival que aspira también a competir por la parte alta de la Conferencia Americana. Para los Bills, además, significó una victoria especial para Allen, quien consiguió finalmente ganar en Houston después de cuatro derrotas anteriores en ese estadio.
Los Texans, pese al descalabro, dejaron señales positivas en su ofensiva. Stroud mostró capacidad para responder bajo presión y Montgomery se convirtió en una de las grandes figuras del partido. Sin embargo, la defensiva permitió 36 puntos y tuvo problemas para contener las jugadas explosivas de Buffalo.
En una jornada que apenas marca el inicio de la temporada, Bills y Texans demostraron que pueden estar destinados a protagonizar grandes batallas durante 2026.
Buffalo se llevó la victoria.
Houston se quedó con la frustración.
Pero ambos dejaron claro que este fue, sin duda, un auténtico juegazo de la NFL.