El Barcelona volvió a demostrar su capacidad de reacción y protagonizó una remontada de autoridad en el Ramón Sánchez-Pizjuán, donde derrotó 3-1 al Sevilla en la séptima jornada de LaLiga. El conjunto andaluz consiguió golpear primero, pero la respuesta azulgrana tuvo nombre y apellido: Raphinha, autor de los tres tantos que terminaron inclinando el partido a favor del equipo dirigido por Hansi Flick.
El Sevilla tomó la iniciativa y encontró la ventaja al minuto 19. Youssouf Fofana apareció dentro del área para conectar de cabeza un centro enviado por Félix Correia, colocando el 1-0 ante la sorpresa de un Barcelona que había comenzado buscando imponer condiciones. El conjunto local aprovechó el impulso y durante algunos minutos consiguió incomodar a la defensa visitante.
Sin embargo, la reacción del Barça fue inmediata. Apenas tres minutos después, al 22’, Raphinha recibió un pase filtrado de Christensen, se abrió espacio dentro del área y definió con la pierna derecha para establecer el 1-1. El empate cambió el ritmo del encuentro y devolvió al Barcelona la confianza necesaria para comenzar a tomar el control de las acciones.
Tras el descanso llegó el segundo golpe azulgrana. En el minuto 52, Raphinha volvió a aparecer, esta vez con un espectacular remate de cabeza después de un centro de Lamine Yamal, para darle la vuelta al marcador y poner el 2-1. El brasileño se convirtió así en el principal protagonista de una noche en la que cada aparición suya representó una amenaza para la defensa sevillista.
La sentencia llegó al minuto 69. Raphinha completó su hat-trick después de recibir nuevamente la asistencia de Lamine Yamal y superar a Odysseas Vlachodimos con una definición por encima del guardameta. El 3-1 prácticamente liquidó las aspiraciones del Sevilla y confirmó la remontada del Barcelona.
El triplete tiene además un significado especial para Raphinha, quien consiguió su segundo hat-trick consecutivo en LaLiga y volvió a colocarse como una de las grandes figuras ofensivas del conjunto catalán. Su actuación fue decisiva para que el Barcelona mantuviera su pleno de victorias en la competición antes del parón internacional.
El Sevilla, por su parte, mostró capacidad para competir durante buena parte del encuentro, pero no logró sostener la ventaja después del empate visitante. Barcelona aprovechó sus oportunidades, elevó su intensidad tras el descanso y terminó llevándose tres puntos de uno de los escenarios más exigentes del campeonato.
Así, el conjunto azulgrana abandona el Sánchez-Pizjuán con una victoria por 3-1, una remontada de carácter y una figura indiscutible: Raphinha, quien convirtió una tarde complicada en una exhibición ofensiva con tres goles que marcaron la diferencia.