Amud Conde
Durante la noche del 5 de agosto en Puebla se vivió una auténtica fiesta tricolor en el Estadio Cuauhtémoc, debido a los cuartos de final del Premundial Sub-20 de la Concacaf, en donde la Selección Mexicana se enfrentó contra Panamá.
En el lugar se congregaron más de 7,000 aficionados, quienes acudieron con banderas y sus icónicas playeras de la selección, lo que transformó al Coloso de Maravillas en un hervidero de pasión.
La Selección Mexicana regaló una actuación memorable al golear 4-0 a Panamá, asegurando su boleto para las semifinales y así lograr un pase al Mundial, desatando la locura total entre los aficionados poblanos que abarrotaron el recinto.

Desde el primer minuto, la afición local inició un mosaico de cánticos y ovaciones que retumbaron en cada sección del estadio; al son de “México, México” es como los asistentes hacían valer la localía.
El combinado de Panamá intentó replegarse con orden defensivo, pero la presión ejercida desde las tribunas empujó al Tri hacia el frente, lo que provocó que al minuto 34, Juan Echilvestre aprovechara un rebote tras una mala salida del arquero panameño y mandara el balón al fondo de las redes, ocasionando el grito de los aficionados que sacudió los cimientos del estadio y encendió la euforia colectiva en Puebla.
En el entretiempo, Ventana Público tuvo la oportunidad de entrevistar a Héctor, quien es parte de la comunidad de “Sigo al TRI”, pues ha acudido a todos los mundiales donde la Selección Mexicana ha jugado.
Héctor nos comentó que es una alegría y un goce que Puebla haya sido parte de la fiesta premundial Sub-20 de la Concacaf, y reveló que acudirá a los partidos de la semifinal y final que se desarrollarán en el Estadio Banorte en la Ciudad de México.

Para la segunda mitad, el festín ofensivo desató la locura absoluta en la grada, pues al minuto 57, Hugo Camberos firmó el segundo tanto en un contrarremate tras un tiro penal, provocando que miles de gargantas ondearan banderas y bufandas verdes.
Minutos después, Yohan Orozco se elevó por los aires para conectar un sólido testarazo que puso el 3-0 al 75’; en ese momento, hasta los vendedores de alimentos y bebidas festejaron con la afición mexicana.
La fiesta poblana alcanzó su clímax casi al final del encuentro, cuando Diego Ramírez sentenció la goleada 4-0 con un certero remate de cabeza tras un tiro de esquina al minuto 88. Con este resultado, los asistentes pudieron gozar de un cierre fantástico de la Selección Mexicana en su participación en el Cuauhtémoc.
Cabe resaltar que durante esta etapa que concluye en los cuartos de final en tierras poblanas, la selección dirigida por Alex Diego no recibió ni un solo gol, siendo la amplia favorita para llevarse el torneo.

Este triunfo representó el último capítulo del combinado nacional en tierras poblanas durante el certamen, ya que el torneo trasladará sus emociones rumbo a la gran definición al Estadio Banorte, donde se disputarán las semifinales y la final.
La afición poblana despidió a los jóvenes seleccionados entre aplausos ensordecedores y cánticos de agradecimiento, cerrando con broche de oro una etapa inolvidable donde el fervor futbolístico demostró que Puebla siempre late con fuerza por los colores de México.