Irina Díaz
En la región del Izta-Popo y en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó el decreto que instituye la Jornada Nacional de Reforestación y propuso que el segundo domingo de agosto de cada año quede establecido como fecha permanente para esta acción en todo el país.
La jornada arrancó este sábado 9 de agosto con un despliegue simultáneo en las 32 entidades federativas, con la participación de más de 241 mil personas entre comunidades agrarias, pueblos originarios, ejidatarios, brigadistas, jóvenes, familias, sociedad civil y elementos de las Fuerzas Armadas. La meta para este día es plantar más de 6 millones de árboles, sembrar de forma directa más de 1 millón 700 mil semillas y dispersar más de 600 mil semillas adicionales mediante drones en zonas de difícil acceso.

En el acto realizado en Santiago Xalitzintla, Sheinbaum tomó protesta a las y los defensores del medio ambiente, quienes asumieron el compromiso de proteger bosques, selvas, ríos, lagos, lagunas, montañas, manglares y zonas agrícolas, así como de salvaguardar el patrimonio natural para las presentes y futuras generaciones.
Sheinbaum cambio de nombre el Paso de Cortés:
Ahí vinculó la restauración ecológica con la historia de los pueblos que han cuidado el territorio y anunció la propuesta simbólica de que el sitio conocido como Paso de Cortés, entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, sea denominado Paso de los Pueblos Indígenas, por haber sido transitado por comunidades mucho antes de Hernán Cortés, tras la masacre de Cholula.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, informó que la intervención abarca alrededor de 2 mil hectáreas con polígonos georreferenciados, planeación técnica, selección de especies por cuenca y supervisión especializada con seguimiento mediante imágenes satelitales. Precisó que en Aguascalientes se plantará mezquite, palo dulce y huizache, en Baja California salvia y encino, y en el Eje Neovolcánico Transversal, en la zona de los volcanes de Puebla, pinos y oyameles, además de acciones para la recuperación de manglares. Reiteró la meta de producir y plantar mil 500 millones de árboles, plantas y semillas hacia 2030, con viveros de las Fuerzas Armadas y más de 400 mil sembradoras y sembradores de Sembrando Vida, programa creado en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador que ha reforestado más de mil 500 millones de árboles frutales y maderables en ocho años y que permite producir maíz, cacao y fruta.
El gobernador Alejandro Armenta Mier afirmó que Puebla es el estado de las montañas y que el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl son guardianes de la memoria histórica y fuentes de vida para millones de personas. Gobernar es cuidar al planeta, expresó, al señalar que esta jornada siembra no solo árboles, sino también conciencia, responsabilidad, comunidad y futuro. Agradeció la presencia del gabinete federal, incluyendo Agricultura, Medio Ambiente, Bienestar, Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Conafor.
70 % del territorio esta cubierto por bosque:
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, indicó que cerca de 70 por ciento del territorio nacional está cubierto por bosques, selvas, manglares y matorrales y que alrededor de 60 por ciento de esa superficie es de propiedad comunal y ejidal. Afirmó que restaurar los ecosistemas constituye una decisión de Estado vinculada con el bienestar y el futuro de México y reconoció la coordinación interinstitucional.

Como parte de la ceremonia se realizó una ofrenda tradicional al Popocatépetl narrada por Perla Sevilla de Aquino, de Xalitzintla, para pedir lluvias y buenos temporales, y una demostración con drones para dispersar semillas forestales y nativas.
De manera simultánea, gobernadoras y gobernadores de Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Durango y Quintana Roo enlazaron reportes de acciones para recuperar áreas afectadas por incendios y degradación ambiental. Al cierre, Sheinbaum y Armenta realizaron la plantación simbólica que forma parte de la recuperación forestal de la región Izta-Popo, compromiso respaldado por brigadistas y pobladores.


