CIUDAD DE MÉXICO (1 de julio, 2026) — El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard Casaubón, confirmó en conferencia de prensa que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) mantendrá su vigencia legal y operativa hasta el año 2036. El anuncio se dio luego de celebrarse este miércoles la primera reunión trilateral prevista en el acuerdo comercial, donde los tres socios norteamericanos acordaron, a solicitud expresa del gobierno de Washington, iniciar un esquema de revisiones anuales en lugar de proceder a la extensión conjunta automática por 16 años más.
Mecanismos del acuerdo y proceso de negociaciones anuales
Ebrard Casaubón precisó que ninguna de las naciones socias manifestó la intención de denunciar o retirarse del tratado, un escenario regulado que habría exigido una notificación formal con seis meses de anticipación. El funcionario explicó que, al cumplirse el sexto año de vigencia del marco normativo, las directrices del T-MEC estipulaban dos rutas de acción: prorrogar el pacto integral por otros 16 años o ingresar a un proceso de revisión de carácter anual durante la década restante de vigencia, siendo este último el camino ratificado.
El calendario y las condiciones financieras del proceso de negociación contemplan los siguientes puntos:
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Próxima sesión bilateral: Las mesas de diálogo comercial continuarán formalmente durante la semana del 20 de julio, fecha en que se realizará un encuentro bilateral entre México y Estados Unidos en las instalaciones de la capital mexicana.
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Estabilidad en los mercados financieros: El titular de Economía enfatizó que la determinación de Washington de ir por revisiones anuales no tomó por sorpresa a los inversionistas internacionales, por lo que los indicadores de la mañana de este miércoles no reflejaron volatilidad ni se anticipan repercusiones negativas sobre los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED).
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Ausencia de plazos estrictos: Si bien las cláusulas del tratado no fijan un límite de días o meses específicos para la conclusión de cada periodo de evaluación anual, la dependencia estimó que la lógica del mecanismo técnico apunta a cerrar el ciclo correspondiente antes de que concluya el año en curso.
Diagnóstico de manufactura y balance de la agenda bilateral
Respecto a las preocupaciones estructurales de la administración estadunidense, Ebrard señaló que Washington atribuye el déficit comercial y la contracción del empleo manufacturero interno a una dependencia excesiva de proveeduría fuera de Norteamérica. El secretario expuso que México coincide parcialmente en dicho diagnóstico debido a la propia vulnerabilidad nacional en la importación de insumos clave como semiconductores y principios activos farmacéuticos, por lo que la delegación mexicana planteó una propuesta técnica orientada a reducir los aranceles derivados de la Sección 232 y estrechar los esquemas de producción compartida.
La agenda regulatoria transitará de una lista de 54 tópicos planteados el año previo por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) a un catálogo concentrado en 14 temas pendientes en la carta más reciente, mientras que México defenderá 13 puntos de interés nacional. Los debates se focalizarán en la coexistencia del tratado frente a los aranceles al acero y aluminio, la evolución de las reglas de origen automotrices —donde México ostenta una integración del 75 por ciento, considerada de las más altas a nivel global— y la redacción de un nuevo capítulo de seguridad económica para blindar las cadenas de suministro y la explotación de tierras raras.
Finalmente, el secretario de Economía encomió la intervención de la delegación de Canadá en este encuentro trilateral, acotando que el gobierno mexicano no sostiene disputas comerciales vigentes con dicho socio. Las relaciones bilaterales con Ottawa se guiarán mediante el plan de acción conjunto establecido tras la reciente visita oficial del primer ministro canadiense, Mark Carney, a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, con miras a fortalecer los bloques productivos de la región.