NUEVA YORK (AP) — Clive Davis, el influyente abogado corporativo que se transformó en una de las figuras más poderosas y determinantes en la historia contemporánea de la industria musical, falleció en su residencia de Manhattan a los 94 años de edad. La noticia fue confirmada de manera oficial por su publicista, Aliza Rabinoff, quien transmitió un comunicado a nombre de la familia del ejecutivo. Davis, cuya trayectoria abarcó más de seis décadas, consolidó su reputación global al descubrir, desarrollar o revitalizar las carreras de figuras de la talla de Janis Joplin, Whitney Houston, Carlos Santana, Patti Smith y Alicia Keys.
Forjador de superestrellas y estratega de catálogos musicales
A lo largo de su gestión directiva en múltiples sellos discográficos, Davis demostró una notable capacidad para identificar el talento emergente y reconfigurar las tendencias del mercado masivo. Su logro institucional más emblemático, y a la vez una de sus mayores tragedias personales, fue el descubrimiento de Whitney Houston, a quien incorporó a las filas de Arista Records siendo una adolescente, guiándola hasta convertirla en una de las artistas con mayores niveles de ventas en la historia del pop mundial antes de su deceso en el año 2012.
Asimismo, el ejecutivo se distinguió por su habilidad para mantener la vigencia comercial de artistas veteranos mediante proyectos conceptuales de alto impacto. Bajo esta visión estratégica, concibió en 1999 el álbum Supernatural para el guitarrista Carlos Santana, producción que obtuvo un récord de ocho premios Grammy, y reorientó la carrera del rockero Rod Stewart hacia la interpretación de estándares clásicos del catálogo estadounidense con la serie de discos The Great American Songbook (2003), logrando ventas multimillonarias. Su portafolio de contrataciones históricas incluyó además a agrupaciones y solistas de culto como Bruce Springsteen, Billy Joel, Lou Reed y los Grateful Dead.
Desafíos corporativos, controversias y el éxito de J Records
La trayectoria de Davis estuvo marcada por intensas disputas corporativas y transiciones institucionales. Tras asumir la presidencia de Columbia Records en 1967, fue separado del cargo en 1973 en medio de acusaciones de mala gestión financiera, resolviendo posteriormente el diferendo mediante la obtención de fondos para fundar Arista Records. Bajo este nuevo sello, impulsó a firmas del R&B y el country como TLC, Babyface y Brooks & Dunn, superando el escándalo del dúo de pop Milli Vanilli, cuya premiación al Grammy fue revocada tras revelarse que no ejecutaban las pistas vocales de sus producciones.
En el año 2000, luego de ser removido de Arista por la empresa matriz BMG Entertainment debido a políticas de relevo generacional, Davis fundó J Records, firma que se consolidó de manera inmediata en el mercado internacional tras el lanzamiento de la cantautora Alicia Keys. Posteriormente, expandió su influencia en el ámbito del entretenimiento televisivo al coordinar los lanzamientos discográficos de los ganadores del programa American Idol, tales como Kelly Clarkson y Carrie Underwood, asumiendo finalmente el cargo de director creativo de Sony BMG en 2008.