La música mexicana está de luto. Felipe Souza, guitarrista, compositor, arreglista y productor, falleció a los 61 años, dejando un profundo vacío en una escena a la que entregó décadas de talento y pasión. Su partida, confirmada el 4 de septiembre de 2026, representa una dolorosa pérdida para el rock nacional y para todos aquellos que encontraron en sus acordes una forma de expresión.
Souza comenzó a tocar la guitarra desde muy pequeño y construyó una carrera que estuvo lejos de limitarse a una sola agrupación. Entre sus primeros proyectos estuvieron Bla Bla Bla, además de otros grupos como Unknown, Starlight, Divine People of Expresión y Sandalwood. Posteriormente, su camino lo llevó a integrarse a proyectos de enorme relevancia dentro de la música mexicana.
Uno de los capítulos más importantes de su trayectoria llegó con El Tri, agrupación liderada por Alex Lora, donde participó a comienzos de los años noventa. Su trabajo quedó ligado a producciones y canciones del grupo, entre ellas “Pobre soñador”, tema del que Souza fue reconocido como coautor. El Tri lo recordó con tristeza, destacando no solamente su talento, sino también los conciertos, viajes, risas y aventuras que compartieron.
Otro momento significativo llegó con El Haragán y Compañía. Souza formó parte de una etapa importante de la agrupación y compartió escenarios y grabaciones con sus integrantes.
La banda también lamentó profundamente su fallecimiento y recordó los caminos recorridos juntos, dejando claro que su guitarra permanecerá presente en la memoria de quienes convivieron con él.
Su recorrido artístico también incluyó colaboraciones con figuras como Betsy Pecanins, Guillermo Briseño, Mijares, Ricardo Arjona, Pepe Aguilar, Cristian Castro y Eric Rubín, además de trabajos de sesión, arreglos y proyectos personales. También desarrolló propuestas propias como Paleta Souza, Los OG-3 y Souza.
Felipe Souza fue mucho más que un guitarrista de acompañamiento. Fue un músico capaz de transitar por el rock, el blues, el jazz y la música de estudio, dejando huella en diferentes generaciones. Su experiencia también llegó a las aulas mediante clínicas y clases relacionadas con guitarra, armonía, arreglos y producción.
Hoy, el rock mexicano pierde a uno de sus músicos más versátiles. Queda el recuerdo de sus composiciones, sus grabaciones, sus escenarios y, sobre todo, de esa guitarra que durante décadas acompañó historias y emociones.
La música pierde a Felipe Souza, pero su legado permanecerá sonando en cada acorde que ayudó a construir.
