De: Arturo Águila.
Nueva York/New Jersey, 16 de junio.– El Estadio Nueva York/New Jersey fue escenario de un debut mundialista vibrante, con un lleno total que ofreció un espectáculo visual: camisetas azules de la afición francesa y verdes de los seguidores senegaleses se mezclaron en un mosaico espectacular, animando con pasión y regalando una ola que recorrió las gradas.
El inicio mostró a Francia con dominio absoluto en los primeros 25 minutos, aunque Senegal sorprendió en un contragolpe con un disparo que se estrelló en el poste derecho del guardameta galo. La defensa africana se mantuvo ordenada y sólida, complicando los intentos franceses de abrir espacios. Incluso tuvo la ocasión más clara de la primera mitad: Ismaïla Sarr, solo frente al arco, mandó el balón por encima en una falla garrafal que pudo cambiar la historia. El descanso llegó con un 0-0 que reflejaba la resistencia senegalesa y la falta de precisión francesa.

La segunda parte fue distinta. Francia salió con mayor intensidad y al minuto 62 reclamó un penalti sobre Kylian Mbappé, aunque el árbitro determinó que el contacto había sido iniciado por el delantero. Sin embargo, apenas cuatro minutos después, al 66’, Michael Olise filtró un pase al área y Mbappé definió con un toque suave para el 1-0. El gol liberó a la escuadra francesa, que tomó el control absoluto del encuentro.
La sentencia parecía llegar al minuto 82, cuando Bradley Barcola aprovechó un pase en profundidad y definió por encima del arquero Édouard Mendy para el 2-0. Senegal, sin embargo, no bajó los brazos y encontró su recompensa al 95’, con un gol de Mbaye que puso el 2-1 y encendió la esperanza africana. Pero Francia respondió de inmediato: al 96’, Mbappé volvió a aparecer con un disparo cruzado que selló el 3-1 definitivo.
Con este triunfo, Francia suma sus primeros tres puntos en el Mundial 2026 y confirma su candidatura al título. Senegal, pese a su orden y momentos de peligro, se quedó sin unidades en un debut que mostró su capacidad competitiva, pero también la contundencia de una selección francesa que supo imponer su jerarquía en los momentos clave.