Miami Gardens, Florida, 18 de julio. El Estadio Miami se pintó de gala para el partido por el tercer lugar del Mundial 2026. Playeras de todo el mundo, pero dominaban el azul francés y el blanco inglés. Lleno espectacular, otra muestra de que esta Copa del Mundo en Norteamérica ha sido un éxito total en taquilla y espectáculo.
Inglaterra y Francia, dos potencias europeas heridas tras quedarse a un paso de la final, regalaron una auténtica feria de goles. Al final, los Tres Leones se quedaron con el bronce tras ganar 6-4 en el duelo más loco del torneo.
Una aplanadora inglesa en el primer tiempo.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel salió sin especular y destrozó a una Francia irreconocible, pasiva y totalmente rota en defensa.
La pesadilla francesa comenzó muy temprano. Al minuto 3, Declan Rice recuperó un balón en la frontal y sacó un derechazo imparable que dejó sin opciones a Mike Maignan para el 1-0.
Francia no reaccionaba y al 18′, llegó el segundo. Tiro de esquina cobrado a la perfección por el propio Rice y Ezri Konsa apareció solo para conectar un cabezazo pegado al poste izquierdo para el 2-0.
El vendaval no paraba. Al minuto 37, en una transición rapidísima, Bukayo Saka aprovechó un doble rebote que la zaga gala no pudo despejar y definió para el 3-0.
Y justo antes del descanso, al 45+1′, otra vez Saka. El extremo del Arsenal recibió de Eberechi Eze en el borde del área y cruzó su remate para firmar su doblete y el contundente 4-0 con el que se fueron al vestidor. Francia estaba noqueada.
La heroica reacción francesa y el cierre de locura
Para el complemento, Didier Deschamps movió sus piezas y Francia por fin despertó, regalando 45 minutos para la historia.
Al 48′, Kylian Mbappé recortó distancias con una gran definición tras una asistencia filtrada para el 1-4. Seis minutos después, al 54′, el recién ingresado Bradley Barcola, a pase del propio Mbappé, puso el 2-4 y metió miedo.
La hazaña parecía posible al 66′. Pared brillante entre Olise y Mbappé, y el capitán francés firmó su doblete para el 3-4. Con ese gol, Mbappé superó momentáneamente la marca de máximo goleador histórico de los Mundiales.
Cuando el calor agobiante de Miami y la presión francesa ponían en riesgo el podio, Inglaterra respondió con carácter. Al 85′, Djed Spence desbordó por la banda y fue derribado por Malo Gusto. Penal claro.
Al 87′, Bukayo Saka tomó la pelota, cobró de forma impecable y selló su hat-trick para el 5-3, devolviendo la calma a los ingleses.
Pero esto no había terminado. En la compensación, al 90+6′, Ousmane Dembélé desbordó por la banda derecha, entró al área y metió el balon a las redes y puso el 4-5, desatando la locura.
Y en la última jugada del partido, al 90+8′, Jude Bellingham, quien había entrado de cambio, liquidó el encuentro en un contragolpe letal para el definitivo 6-4.
Inglaterra se sube al podio y se lleva el bronce del Mundial 2026. Francia, con la frente en alto tras una reacción memorable, se va en cuarto lugar.