Astrónomos descubren dos exoplanetas gigantes con densidades inferiores a la del algodón de azúcar
LONDRES. — Un equipo internacional de astrónomos coordinado por la Universidad de Oxford documentó el hallazgo de un par de planetas gigantes gaseosos cuyas densidades medias resultan inferiores a la del algodón de azúcar. El descubrimiento de estos cuerpos celestes de baja densidad, clasificados en la astrofísica bajo la categoría de “súper bocanadas” o super-puffs, expande los registros sobre las tipologías de mundos de gran escala y peso ligero localizados fuera del sistema solar.
Características físicas y comparativa de densidad planetaria
Los dos exoplanetas registran dimensiones volumétricas similares a las de Júpiter; sin embargo, las mediciones de su masa determinaron que poseen las densidades más bajas detectadas hasta la fecha para cuerpos de su tamaño. La investigadora principal del proyecto, George Dransfield, detalló que la consistencia física y la presión de masa de ambos cuerpos es equivalente a la de una porción de espuma de afeitar recién extraída de un contenedor a presión. Los resultados del análisis técnico fueron publicados formalmente por el equipo científico en la revista especializada Avisos Mensuales de la Real Sociedad Astronómica.
A nivel comparativo, Júpiter posee una densidad que supera hasta en 35 veces la de estos dos nuevos pesos pluma del cosmos. Los modelos teóricos sugieren que la estructura interna de ambos exoplanetas se encuentra integrada principalmente por concentraciones masivas de elementos ligeros como el hidrógeno y el helio. Respecto a sus propiedades cromáticas visibles, las proyecciones ópticas estiman que los planetas exhiben tonalidades blancas o azuladas que dependen de los niveles de nubosidad de sus atmósferas, descartándose la presencia de gamas rosadas.
Ubicación astronómica y mecanismos de formación en el disco estelar
El sistema planetario en cuestión se localiza a una distancia calculada en 1,110 años luz respecto a la Tierra, situándose su estrella anfitriona dentro de los límites de la constelación austral de Volans (el pez volador). Los primeros indicios de la existencia de estos cuerpos fueron registrados de forma preliminar por los sensores del satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA en el transcurso de la última década; no obstante, la confirmación de sus órbitas y la posterior deducción de sus densidades volumétricas requirió el uso complementario de telescopios terrestres de alta resolución.
Los astrofísicos asumen que las súper bocanadas representan fenómenos poco frecuentes en el universo observable. Las hipótesis sobre su evolución apuntan a que estos mundos se originaron en las regiones periféricas de un disco protoplanetario de gas y polvo alrededor de una estrella joven, en zonas caracterizadas por una presencia masiva de componentes gaseosos en relación con las partículas sólidas, perdiendo gran parte de sus capas de materiales densos con el paso del tiempo.
Las bases de datos institucionales de la NASA registran un acumulado cercano a los 6,300 exoplanetas confirmados en el cosmos, de los cuales menos de 40 corresponden a la denominación de súper bocanadas. Los investigadores puntualizaron que el análisis detallado de estos sistemas exóticos resulta fundamental para esclarecer los mecanismos de acreción y formación planetaria en la galaxia, programándose próximas observaciones de seguimiento mediante el instrumental espectroscópico del Telescopio Espacial James Webb para determinar con precisión la firma química de sus atmósferas.