Irina Díaz
Puebla es la capital del huachigas en México. En solo seis meses, de enero a junio de 2026, se perforaron 290 tomas clandestinas de gas LP en el estado, casi la mitad de todas las que hubo en el país.
El dato lo revela el Observatorio Ciudadano Igavim, con registros oficiales de Pemex. Puebla concentró 49.32% del total nacional y creció 33.03% en un año. En el mismo periodo de 2025 había 218 tomas; ahora son 72 más. Un promedio de 1.6 piquetes al día.
A nivel nacional se contabilizaron 588 tomas de gas LP en el semestre, con un alza de 11.57% anual. El país detecta una toma cada 7 horas con 27 minutos. Aunque el delito se registró en nueve estados, ninguno se acerca a Puebla. Muy atrás quedan el Estado de México, con 98 tomas, y Veracruz, con 87. Solo 41 municipios en todo México reportaron este ilícito.

¿Por qué el salto?
Para Igavim hay una migración delictiva, pues tras el combate al huachicol de gasolina, las bandas se movieron al gas LP porque deja más dinero en el mercado negro. El problema es que el riesgo es mucho mayor: una fuga mal sellada puede terminar en explosión, flamazo en una vivienda o en una bodega clandestina.
El mapa cambia si se habla de gasolina, ya que en ductos de hidrocarburo y petrolíferos el primer lugar es Hidalgo, con mil 467 tomas, el 29.86% del total nacional. En ese rubro el país sumó 4 mil 912 tomas en seis meses, una cada 53 minutos con 30 segundos. Puebla ocupa el segundo lugar ahí, con 412 casos.

En gas LP, sin embargo, el caso poblano es crítico. Igavim concluye que la oferta y la demanda del combustible robado siguen aceitando un circuito ilícito que financia otros delitos de alto impacto, sobre todo en el Triángulo Rojo: Tepeaca, Quecholac, Acajete, Amozoc, San Martín Texmelucan y Esperanza, donde prolifera la venta en cilindros y pipas sin permiso de la CRE.
El mayor peligro es la ubicación, pues muchas tomas están en ductos que cruzan zonas habitadas, pegadas a casas que están sobre el derecho de vía. Por eso el observatorio pide reforzar la vigilancia con Guardia Nacional, el sellado inmediato de cada perforación y operativos contra los puntos de venta ilegal.
Puebla supera a 8 estados:
Con 290 tomas, Puebla sola supera a las otras ocho entidades con registros juntas. La cifra confirma que el huachigas, más que el huachicol de gasolina, es hoy el principal foco rojo en robo de hidrocarburos en el estado. La persistencia del delito, advierte el estudio, mantiene condiciones desfavorables porque el combustible robado se vende rápido en comunidades y pequeños comercios, genera ganancias y se reinvierte en la compra de herramientas para perforar y en bodegas irregulares que ponen en riesgo a la población.

El informe también plantea que la cadena de comercialización ilegal incluye desde la ordeña nocturna hasta la distribución en camionetas sin razón social, que ofrecen cilindros a mitad de precio en colonias populares y mercados. Esa economía informal hace que los vecinos compren sin saber el origen y sin medidas de seguridad, lo que aumenta la probabilidad de accidentes y de fugas masivas que Pemex debe atender con cuadrillas especializadas y cierres parciales de ductos.
Para Igavim, la solución no solo es policial, por lo que recomienda una estrategia coordinada entre Pemex Logística, Gobierno del Estado, municipios y la Comisión Reguladora de Energía para clausurar predios donde se almacena gas de procedencia ilícita, rastrear pipas irregulares con GPS y reforzar campañas de denuncia anónima en las zonas con más tomas, con el fin de romper el ciclo de oferta y demanda que hoy mantiene a Puebla a la cabeza nacional en huachigas.