La nueva adaptación cinematográfica de “Street Fighter”, dirigida por Kitao Sakurai, llega a los cines este viernes con una propuesta cargada de nostalgia por los años 90, referencias al clásico videojuego de Capcom y un amplio reparto. Sin embargo, la película obtiene una recepción negativa en la crítica de Jake Coyle, quien le otorga una estrella de cuatro.
La cinta intenta recuperar el espíritu extravagante de las primeras adaptaciones de videojuegos al cine, pero, de acuerdo con la crítica, termina afectada por una trama desordenada, demasiados personajes y un ritmo confuso que incluso resta protagonismo a los combates.
Del videojuego de Capcom nuevamente al cine
La historia de Street Fighter comenzó en los videojuegos en 1987, cuando Capcom lanzó la primera entrega. Su popularidad aumentó especialmente con Street Fighter II, estrenado en 1991 y recordado por permitir a los jugadores elegir entre distintos combatientes para enfrentarse en un torneo de artes marciales.
La nueva película recupera a varios de los personajes más conocidos de la franquicia.
Noah Centineo interpreta a Ken Masters, mientras que Andrew Koji da vida a Ryu. A ellos se suman Callina Liang como Chun-Li, Jason Momoa como Blanka, Cody Rhodes como Guile y Curtis “50 Cent” Jackson como Balrog.
También participan David Dastmalchian como M. Bison, Roman Reigns como Akuma y el músico Orville Peck como Vega.
La historia se traslada a 1993
La película comienza con un flashback animado situado en 1987, donde se presenta la muerte del maestro de Ken y Ryu y el posterior distanciamiento entre ambos personajes.
Posteriormente, la historia avanza hasta 1993, cuando el Torneo Mundial de Guerreros reúne nuevamente a Ryu y Ken junto con numerosos luchadores.
Aunque el torneo debería funcionar como uno de los principales ejes de la película, la crítica señala que el guion de Kitao Sakurai y TJ Fixman dedica mayor atención a los conflictos entre los personajes que a la propia competencia.
Dentro de la trama aparece M. Bison, presentado como un dictador que busca incrementar su poder utilizando el de Ryu, mientras Akuma ocupa un papel de antihéroe.
Nostalgia de los años 90
Uno de los elementos centrales de la producción es su intención de transportar al público a la década de los 90.
La película utiliza una estética deliberadamente extravagante y referencias musicales de la época, con canciones como “Who Let the Dogs Out?” y “2 Legit 2 Quit”.
La propuesta busca mantener un tono divertido y desenfadado, cercano a aquellas adaptaciones cinematográficas de videojuegos que apostaban por vestuarios llamativos, acción exagerada y representaciones muy directas de los personajes originales.
Precisamente por ello, la nueva versión guarda similitudes con la película de “Street Fighter” de 1994, protagonizada por Jean-Claude Van Damme.
Un reparto amplio que complica la historia
Uno de los principales cuestionamientos de la crítica es la cantidad de personajes que intenta desarrollar la película.
Aunque inicialmente Ken y Ryu parecen ocupar el centro de la historia, conforme avanza la cinta aparecen numerosos combatientes y tramas adicionales.
Callina Liang, quien interpreta a Chun-Li, es señalada por Coyle como una de las presencias más enérgicas de la producción.
Sakurai, conocido también por sus colaboraciones con el comediante Eric André, quien aparece en la cinta como comentarista de televisión, construye numerosas secuencias alrededor de enfrentamientos entre los personajes.
Sin embargo, la crítica considera que las escenas terminan chocando unas con otras y que las motivaciones detrás de varios enfrentamientos no quedan suficientemente claras.
Un final que deja abierta la posibilidad de una secuela
Conforme se acerca el desenlace, la crítica señala que los diálogos fragmentados y los cambios de ritmo hacen pensar en un importante trabajo de edición durante la posproducción.
Además, la película concluye dejando abierta la posibilidad de continuar la historia en una futura secuela.
Para Coyle, el resultado es una producción que intenta recuperar la diversión y extravagancia de las adaptaciones de videojuegos de décadas anteriores, pero que queda lejos de otras producciones recientes que han buscado llevar este tipo de franquicias al cine con propuestas más ambiciosas.
“Street Fighter” llega a los cines este viernes, distribuida por Paramount Pictures. La película recibió la clasificación PG-13 en Estados Unidos por su contenido de acción y violencia, lenguaje fuerte y otros elementos para público adolescente y adulto.
La crítica de Jake Coyle le otorga finalmente una estrella de cuatro, al considerar que la nostalgia y el amplio repertorio de personajes no consiguen compensar una historia excesivamente caótica.