La relación entre la UEFA y la FIFA atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. El organismo rector del futbol europeo analiza seriamente emprender acciones legales contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el fallido proyecto que buscaba privatizar parte de los derechos comerciales de la Copa del Mundo mediante la participación de inversionistas privados.
Como primer paso, la UEFA envió una carta formal de preservación de documentos dirigida a Infantino, en la que le exige conservar toda la información, comunicaciones y archivos relacionados con la iniciativa. Esta medida suele representar el preámbulo de un posible proceso judicial y busca evitar la destrucción de pruebas que puedan resultar relevantes durante una investigación.

El origen del conflicto se encuentra en el proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial valuada en aproximadamente 20 mil millones de dólares que tendría como objetivo administrar los derechos comerciales del Mundial y de otros torneos organizados por la FIFA. Diversos fondos de inversión, entre ellos uno vinculado al empresario Joshua Kushner, habrían mostrado interés en participar en la operación.
Sin embargo, la propuesta provocó un rechazo inmediato dentro del futbol europeo. Las 55 federaciones que integran la UEFA habrían acordado de manera unánime boicotear las competencias organizadas por la FIFA si el plan seguía adelante. La presión terminó por obligar a Infantino a retirar la iniciativa antes de que fuera presentada oficialmente.
La UEFA sostiene que convertir el patrimonio futbolístico mundial en un activo comercial es incompatible con los principios de buena gobernanza. Su representante legal, Andrew J. Levander, considera que una competencia como la Copa del Mundo no debe quedar sujeta a intereses de inversionistas privados, ya que ello pondría en riesgo la independencia y el futuro del futbol internacional.

Las advertencias legales no fueron exclusivas para Infantino. También fueron notificadas diversas personas y entidades presuntamente relacionadas con el proyecto, entre ellas Joshua Kushner, Greg Maffei, J.P. Morgan y Open Economics.
Más allá del posible litigio, el conflicto amenaza con tener consecuencias políticas de enorme magnitud. Desde la UEFA consideran que Infantino ha perdido la confianza de buena parte del futbol mundial y deslizan la posibilidad de impulsar una moción de censura que comprometería seriamente su intención de buscar la reelección como presidente de la FIFA en marzo de 2027.
De confirmarse las acciones legales, el futbol internacional enfrentaría una de las mayores crisis institucionales de la era moderna, con un enfrentamiento directo entre los dos organismos más influyentes del deporte.