CARACAS (AP) — Cuadrillas de rescate e ingenieros estructurales se desplegaron en las regiones más afectadas de Venezuela tras registrarse dos potentes terremotos consecutivos que provocaron el colapso de decenas de edificaciones, la muerte de al menos 164 personas y lesiones a otras 971, además de un número indeterminado de civiles atrapados bajo los escombros. Los movimientos telúricos, que alcanzaron magnitudes de 7.2 y 7.5, se consolidan como unos de los eventos sísmicos más intensos documentados en el territorio venezolano en más de un siglo, generando repercusiones y evacuaciones preventivas en localidades fronterizas de la Amazonía de Brasil, a mil 700 kilómetros del epicentro.
Despliegue operativo en zonas de desastre y daños a la infraestructura
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó formalmente el estado de emergencia nacional y calificó al estado costero de La Guaira, ubicado al norte de Caracas, como una “zona de desastre” debido a la concentración de inmuebles derrumbados. El Ejecutivo movilizó células especializadas de búsqueda y salvamento desde diversos puntos del país hacia el litoral para optimizar las operaciones durante las horas de luz natural, confirmándose simultáneamente el traslado de brigadas internacionales certificadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La infraestructura de transporte y servicios básicos sufrió afectaciones severas. El Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, la principal terminal aérea de la nación, suspendió de manera indefinida sus operaciones comerciales debido a daños estructurales y agrietamientos en las pistas de aterrizaje reportados por las autoridades. Asimismo, en la ciudad de Caracas se determinó la interrupción preventiva de los sistemas de transporte subterráneo (Metro), el corte en el suministro de gas natural por tubería y la suspensión de las actividades escolares, habilitándose múltiples planteles educativos como refugios temporales y centros de acopio de víveres.
Localización de los epicentros y recomendaciones de seguridad civil
De acuerdo con los informes técnicos emitidos por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), el primer evento sísmico de magnitud 7.2 se registró a las pocas semanas del primer semestre de 2026, con un epicentro localizado al oeste de Morón, sobre la costa del Caribe, y a una profundidad de 22 kilómetros. Un minuto después, se documentó el segundo movimiento telúrico de magnitud 7.5 a una profundidad de 10 kilómetros, situándose su origen a 16 kilómetros al suroeste de la misma localidad costera.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, instó a la población civil a pernoctar y permanecer en espacios abiertos, plazas y estacionamientos públicos ante el riesgo latente de réplicas que puedan comprometer la estabilidad de las estructuras que presentan fisuras o fallas de carga. Columnas de polvo derivadas de desprendimientos se registraron en áreas céntricas de la capital, mientras los habitantes reportaban fallas intermitentes en las redes de energía eléctrica y en las plataformas de telefonía celular, recurriendo a redes sociales para coordinar la localización de familiares.
Activación de fondos de reconstrucción y asistencia internacional
La administración venezolana anunció el establecimiento de un fondo de contingencia y reconstrucción dotado con 200 millones de dólares, cuya administración estará bajo la supervisión de los ministerios de Economía y Finanzas, con el objetivo de priorizar la rehabilitación de la red hospitalaria y la sustitución de las viviendas colapsadas.
A nivel internacional, diversos gobiernos coordinaron el envío de asistencia humanitaria inmediata. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó el despliegue de brigadas de búsqueda, insumos médicos y recursos técnicos de respuesta gubernamental integral tras mantener comunicación con la presidencia encargada —instaurada luego de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses para su traslado y procesamiento judicial—. Adicionalmente, las administraciones de Qatar, México, El Salvador y Ecuador ordenaron el envío de personal técnico de rescate y cargamentos de ayuda humanitaria para apoyar las labores de emergencia en el territorio.