Irina Díaz
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, pidió la intervención de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, y del gobierno federal para frenar la contaminación que genera un rastro ubicado en Río Frío, al que acusó de verter aguas residuales de manera directa a la cuenca del Río Atoyac.
Durante la Jornada Estatal de Reforestación 2026 realizada en San Matías Tlalancaleca, el mandatario advirtió que estas descargas ponen en riesgo todo el esfuerzo de saneamiento que encabezan los ayuntamientos poblanos y la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la zona limítrofe entre ambas entidades.
“Todo lo que estamos haciendo, lo que encabeza nuestra presidenta, se está echando a perder por el rastro que tienen desde aquel lado”, señaló Armenta Mier frente a habitantes y autoridades ambientales.
Explicó que los desechos de sangre, vísceras y aguas sin tratamiento que arroja el rastro se incorporan a los afluentes que alimentan al Atoyac, uno de los ríos más contaminados del país y cuya restauración es prioridad en la agenda ambiental federal.

Ante ello, instruyó a la Secretaría de Gobernación de Puebla (Segob) establecer contacto formal y de inmediato con el gobierno del Estado de México para que se investiguen las condiciones de operación del inmueble, se realice una inspección y se frene la contaminación.
“En coordinación vamos a atender eso para que se resuelva con el apoyo de nuestra amiga gobernadora del Estado de México. Yo sé que nos va a ayudar para que se resuelva el tema del rastro, porque esa agua se contamina y esa agua se vincula con el Atoyac”, afirmó.
El gobernador recordó que Puebla ya ha clausurado rastros y empresas que incumplen la norma ambiental y que el saneamiento del Atoyac requiere corresponsabilidad de los tres órdenes de gobierno y de los estados que comparten la cuenca.
Siembran 177 mil árboles para sanear la cuenca
En el marco de la jornada ambiental, el gobierno del estado reportó la siembra de 177 mil 950 árboles nativos en 14 municipios, además de la distribución de 127 mil 950 ejemplares de maguey pulquero, ocote, pino blanco y encino laurelillo en nueve demarcaciones adicionales.
La titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Ordenamiento Territorial (SMADSOT), María de los Ángeles Ballesteros García, explicó que la reforestación es una acción complementaria al saneamiento del Atoyac, pues contribuye a la restauración de suelos, a la recarga de mantos acuíferos y a la filtración natural de contaminantes.

Detalló que la estrategia se desplegó en dos frentes. El primero comprendió Domingo Arenas, San Martín Texmelucan, San Felipe Teotlalcingo, San Matías Tlalancaleca, Calpan, Huejotzingo, Chiautzingo, San Pedro Cholula y Santa Rita Tlahuapan, donde se entregaron magueyes y especies forestales adaptadas a la zona alta de la cuenca.
El segundo frente abarcó Zacatlán, Tlachichuca, Ixtacamaxtitlán, Atlixco y Cuetzalan del Progreso, donde se plantaron 50 mil árboles de encino rugoso, pino blanco, cedro, limón y fresno, especies que ayudarán a contener la erosión y a mejorar la calidad del aire en la Sierra Norte y la zona del volcán.
Ballesteros García añadió que estas acciones forman parte del programa de restauración integral que contempla monitoreo de descargas, clausuras y trabajo con comunidades para evitar la deforestación, y que se alinean con la estrategia nacional para rescatar al Atoyac.